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"... pero, en calquier caso, ¡el Camino de Santiago existe! y en él se encuentra la magia, el espíritu y la simiente de un mundo nuevo, más humano, mejor y diferente". (Juan)

 

CAMINO DE SANTIAGO 2018: DE BURGOS A LEÓN. CAMINO FRANCÉS.

"Cada instante tiene su propia belleza" (Juan)

Sometimes the same is different.

Deja que el viento se vaya con el viento.

No te enamores del viento si no eres viento porque no podrás volar con el.

El Camino más difícil es el del desapego.

"Cada uno hace su propio Camino" (Angela, Alemania)

"los seres humanos siempre viven cerca del agua" (Ping).

"We don't need words, we can speak with eyes"(Juan)

 

     Día 25 de Julio. Fiesta de Santiago. Cogemos el tren en Ourense con destino a Burgos. Mochila de seis kilos y poco. Un poco de agua y comida para no tener que pagar los precios especiales que cobran en la cafetería del tren.

     Momento para hacer silencio interior. Para abrir la puerta a la llegada de la paz. Para empezar a ennadarse. A no buscar ni desear nada. A poner todos los contadores a cero. Preparar el corazón para que esté dispuesto a no esperar nada y a agradecer todo lo que le llegue.

     Momento para buscar el olor de la libertad.

     Llegada a Burgos. Hora de comer. Hablamos con los lugareños. Pedimos que nos aconsejen un restaurante que tenga un menú barato. Somos peregrinos. Diez o doce euros puede ser una cantidad razonable. Lo encontramos. Aunque ya pasa bastante de las tres de la tarde, el dueño nos acoge y nos da de comer. Sin rechistar. Con buen humor...

     Luego nos vamos caminando. Con nuestras mochilas. En dirección a la Catedral. La tarde es soleada. Hace calor. ¡Calor en Burgos!. Buscamos las sombras. Empezamos a agradecer y a valorar las sombras...

     La ciudad es amable. Y llegamos a la Catedral. Majestuosa. Miramos a qué hora hay misa. Volveremos a esa hora. Mientras tanto damos un paseo. Subimos a la parte alta, al lugar que creo que llaman el Castillo. Y cerca de allí nos encontramos esta iglesia, que creo que se llama de San Esteban. Tomamos una foto.

 

 

     Paseando por Burgos, nos detenemos en el Arco de Santa María. Dentro hay una exposición. Entramos. Nos sorprende. Saboreamos el tiempo de deja de ser tiempo. Leemos. Me detengo en una frase que dice: "Alerta y libre hasta el final, guiado solo por un aroma" (creo que es de Eduardo Chillida). Y otra dice: "Nacía un aroma y Chillida iba en pos de él, y el aroma le llevaba a la sombra y a la sombra arrancaba él un destello para cruzarla, y, como luz, tomaba cuerpo la obra en sus manos". "Lo profundo es el aire", dice en otro sitio. Este lugar tiene desde luego un aroma propio, cargado de magia.

     Salimos de allí y nos encontramos otra vez con la Catedral. Y con su plaza. Suenan las campanas. Las campanas de la Catedral. El corazón se ensancha. Huele a bienestar.

     Llega la hora de la misa. 19:30. Entramos en la Catedral. Suena la música. Cantan. La luz entra por el rosetón. La belleza inunda el momento. Al final de la misa nos llaman a los peregrinos. Y nos dan la bendición. En varios idiomas.
     "Señor Dios que otorgas tu misericordia a los que te aman y nunca estás lejos de los que te buscan, ayuda a estos peregrinos y peregrinas que van camino de Compostela.
    Dirige sus pasos con bondad. Que de día los proteja tu sombra y de noche los alumbre la luz de tu mirada, para que acompañados por Ti, puedan llegar felizmente a postrarse ante el sepulcro del Apóstol Santiago. Por Jesucristo nuestro Señor. Amén"

     No estoy del todo seguro de si este era el texto exacto de la bendición en castellano. Pero sí recuerdo con certeza que hablaba de que "los proteja tu sombra"... La importancia de la sombra en agosto en las tierras llanas de Castilla es evidente...

     Al salir de la Catedral pasamos bajo unos arcos de flores. Algo celebraban ese día. Luego música y baile regional. Allí mismo. En la plaza. Fiesta.

    Pronto llega el momento de ir a cenar. Algo sencillo y ligero. Y luego vuelta a la plaza. Sentados en un banco. Simplemente disfrutar de la contemplación de la Catedral mientras va anocheciendo. Hay unos cuantos bancos destinados expresamente a ello. Y hay varias personas que hacen lo mismo que nosotros.

      Burgos me resulta hermosa, acogedora y agradable. Me gusta mucho más que la otra vez que llegué aquí, hace años, caminando a las cuatro de la tarde, después de atravesar un polígono industrial... La ciudad es la misma. Pero mi momento es muy diferente. Pienso que la temperatura cambia radicalmente los pueblos: no es lo mismo ver un pueblo desierto un día de verano a las cuatro de la tarde, que volver a salir a la calle en ese mismo pueblo ese mismo día a las siete y media de la tarde, cuando ya empieza a refrescar, y las calles se llenan de gente y de vida... Parecen dos pueblos totalmente diferentes...

     Y aunque la noche está muy agradable... el deber nos llama. A dormir. Que mañana toca madrugar...

     El 26 de agosto nos levantamos temprano y empezamos a caminar sin saber hasta donde llegaremos. Nuestros pasos nos irán marcando el camino. Un paseo nos lleva por la orilla del río. Vemos una gran estatua en bronce que representa a un peregrino: con su capa, su vieira, su bordón, su calabaza...

     Ya fuera de la ciudad, empieza la llanura. Y un árbol seco, con dos pájaros en una de sus ramas, nos anuncia que vamos a pasar calor. Calor. Calor. Pero con eso ya contamos.

     En el primer pueblo nos sentamos en la terraza de un bar para tomar nuestro primer desayuno peregrino. Nace el bocata de jamón con tomate. El pincho de tortilla... Y empiezan las primeras conversaciones con peregrinos. Se habla inglés, alemán, francés, danés... y también un poco de español... Estamos en Tardajos. Los bares son siempre un lugar de encuentro con otros peregrinos. "Los bares dan sentido a la vida" (Daniel).

     Encontramos una pequeña iglesia, que está abierta. Dentro suena música gregoriana. Entramos. Una monjita, joven y alegre, nos regala una pequeña medalla con una cadena de hilo. "Para que os proteja" Y nos da su bendión. Este Camino no huele para nada a "turisteo". Se respiera sensaciones espirituales por todas partes.

     Después de Tardajos llegamos a Rabé de las Calzadas. Un viejo cantar dice: "De Rabé a Tardajos no te faltarán trabajos. De Tardajos a Rabé, liberanos Domine".

     Empieza la meseta castellana. Grandes rectas solitarias, sin más sombra que la nuestra... Caminar en silencio, en compañía de la soledad... Mucha gente piensa que todo esto es muy duro y carente de sentido, y se salta este tramo del Camino, cogiendo un autobús o un tren de Burgos a Léon. Pero así rompen la unidad del Camino, y se pierden la parte más importante. Empieza el Camino en Roncesvalles, lleno de paisajes... Es el momento de disfrutar de la naturaleza. Entre Burgos y León el paisaje es siempre el mismo: es el momento de mirar hacia el interior, de encontrarse con uno mismo, de conocerse, de sufrir y de hacerse fuerte... Es el momento de crecer interiormente...

     Seguimos caminando y llegamos a Hornillos del Camino. Ya cansados y sedientos de nuevo. Una larga calle. Una tienda a la izquierda, con un banco fuera. Nos sentamos. Sale de la tienda una chica de Taiwan. Habla español. Es agradable. Está comprando comida porque piensa parar en el albergue de Arroyo San Bol, y allí no hay ni pueblo, ni bar, ni tienda... ni nada. Nosotros en este momento tenemos pensado seguir hasta Hontanas... Ella se va y nosotros nos quedamos sentados en el banco. Yo escribo en mi cuaderno: "Saluda, sonríe, escucha, comprende, conversa, agradece... pero sigue tu camino..."

     Dejamos Hornillos y seguimos el Camino. Sol y silencio. Silencio y sol. Cuatro o cinco kilómetros antes de llegar a Hontanas vemos a la izquierda el albergue de Arrollo San Bol. Hace mucho calor en ese momento. ¿Y si preguntamos a ver si hay sitio?. Total solo hay que desviarse unos doscientos metros del Camino... Vamos. ... "Sí. Me quedan justo dos plazas", dice la hospitalera. Y allí nos quedamos... No llevamos comida. Pero la hospitalera nos dice que cada día prepara una cena comunitaria. Y para la comida del mediodía "Dios proveerá".

     Nos apuntamos, sellamos la credencial... La hospitalera nos asigna dos camas. Nos duchamos. Lavamos los calcetines, el calzoncillo y la camiseta. Y luego con calma le pedimos a la hospitalera si nos puede vender alguna cosilla para comer. Al final nos vende un paquete de galletas y una barra de chocolate. Es suficiente. La cena será tempranito.

     El albergue de Arroyo San Bol es muy especial. Tiene solo diez o doce plazas. Está en medio del monte, en medio de la nada. En un lugar donde la soledad es absoluta. Tiene una fuente y un estanque. Un trozo de campo. Y una gran sensación de libertad. Huele a paz. Los peregrinos de hoy son seis coreanos, la chica de Taiwán, una alemana, una italiana (Sabrina), una japonesa, y nosotros dos.

     En el libro del albergue, hay una frase de hace unos días que dice: "Soy una niña de diez años y para mi el Camino de Santiago es muy pesado, pero muy bonito". Al lado del libro hay unas piedras pequeñas sobre una mesa. En cada una de ellas está escrita una palabra: Free, Hope, Love, Joy, Buen Camino, Namasté... En el suelo, gravadas sobre el cemento, la "TAU" de los franciscanos convive con la palabra "Namasté"... Huele a armonía...

     A media tarde llegan dos señores mayores, dos lugareños, que se sientan y conversan con nosotros. Nada ni nadie tiene prisa aquí... Parece que el tiempo no existe...

     Pronto llega la hora de la cena. Cenamos a las 18:30... Una mesa redonda grande. Una paella en medio. Una conversación suave y serena en varios idiomas, pero utilizando sobre todo el idioma de los gestos y de las miradas. Nos entendemos perfectamente, que es lo importante. Distintos paises. Distintas lenguas. Distintas culturas. Distintas religiones y varios que no tienen ninguna religión. Distintas formas de pensar. Pero un princio esencial que todos compartimos: el respeto sagrado al diferente. Con esto es más que suficiente para entenderse y para compartir una cena inolvidable...

    Ping, la chica de Taiwan, tiene una alma muy especial. Cuidadosa, generosa y atenta. Transmite paz. Está aprendiendo español. Y escribe un diario sobre el Camino.

     La alemana se llama Angela. Y tiene muy buena información sobre los albergues del Camino. No para aquí por casualidad.

     Entre los seis coreanos hay una chica que se llama Kim y otra que se llama Boo. Kim no habla español. Pero su mirada está llena de luz. Y su rostro transmite claramente que es una buena persona. Todo su ser irradia energía positiva.

     La cena está llena de magia. Palabras, miradas, sonrisas... El simple gesto de servir la paella o la ensalada, hechando lo más rico en el plato de ese compañero peregrino al que nunca antes habías visto... Huele a bondad, a generosidad, a bienestar... El agradable perfume me carga las baterías más profundas del alma.

     Una muy buena manera de terminar el primer día del Camino...

"A veces las palabras de un idioma ajeno comunican más profundamente que las del propio, quizás porque no están gastadas"

     Luego descanso, viendo como se va la tarde y llega la noche. Van naciendo lentamente las estrellas en el cielo y también en nuestros corazones. Alegría, paz, plenitud... y a dormir.

     Suenan los primeros despertadores a las cuatro de la madrugada... Nos hacemos un poco el remolón, pero a las cinco ya está todo el mundo en pie. Nos levantamos, nos vestimos, nos calzamos... Cogemos las mochilas... Y a caminar. Es totalmente de noche. Pero la luna nos alumbra el camino. Caminar de noche por la meseta solitaria genera una sensación especial.

     Una hora más tarde empieza a amanecer. Y el día nos regala el primer pueblo: Hontanas. A la entrada, a la izquierda, hay un albergue. Está abierto. Y nos pueden dar el desayuno. No nos lo pensamos dos veces. Apetece comer algo...

     Tras un buen desayuno tenemos fuerzas para seguir hasta el Convento de San Antón... Aquí nos paramos un rato. Está sonando la música. Y hay un "no sé qué" que hace que todos los peregrinos nos detengamos durante un tiempo para saborear este lugar tan especial...

     Reemprendemos luego el Camino, que no lleva a Castrojeríz...

     Una larga recta. Carretera. Al fondo se ve el pueblo. Y a la derecha un monumento grande y solemne: es la ex colegiata gótica de la Virgen del Manzano. Llegamos. Paramos. Entramos. Y dentro, hablando con el "portero" nos encontramos a Ping. Nos saluda con alegría. Nos pide que le expliquemos lo que significa la "desamortización". Quiere entender por qué el Convento de San Antón está en ruínas. No es fácil de explicar. Su español es básico. Y nuestro chino inexistente. Con un poco de español y un poco de inglés, y unos gestos lo más expresivos posibles, lo intentamos. Se queda contenta. La invitamos a entrar en la colegiata. Pero no. Ella ya ha estado dentro y está saliendo. Se va. Nos despedimos con un adiós y una mirada. ¿Hasta siempre?

     Recuerdo la frase que escribí en mi cuaderno en Hornillos del Camino:

"Saluda, sonríe, escucha, comprende, conversa, agradece... pero sigue tu camino"

     Nosotros vemos con calma la colegiata. Me gusta mucho encontrarme dentro una escultura de Santiago peregrino.

     Con calma, salimos y volvemos al Camino. El pueblo de Castrojeríz es muy largo. Se tarda un buen rato en atravesarlo. Cuando estamos cerca del final paramos en un bar y nos sentamos en la terraza para tomar algo. Zumo de naranja, tortilla, café... Para reponer fuerzas.

     Sin prisas dejamos Castrojeriz. En el horizonte se ve la subida al Teso de Mostelares. Se divisan algunos pocos peregrinos que van subiendo, alejados unos de otros, diminutos como hormigas... Cruzamos el río Odrilla y empezamos la subida. Ignacio va delante. Yo me voy quedando atrás, y subo despacio y a mi paso, abrazado a mi soledad... Dicen las guías que la subida tiene un kilómetro y trescientos metros con un 11% de pendiente media. En la cima nos espera un geométrico humilladero y a su lado unos cuantos peregrinos. Los altos, como los bares, son lugares donde los peregrinos se paran, y se reúnen y congregan. Puntos de encuentro espontáneos. Entre otros muchos está nuestra amiga italiana, Sabrina, la que pernoctó en San Bol. Lleva los pies destrozados. Ignacio y otros peregrinos le facilitan tiritas y otros remedios para que pueda continuar. Su fuerza interior hará el resto.

     Descansamos, bebemos un poco de agua, respiramos, sentimos la felicidad del aire rozando nuestros rostros... y nos preparamos para bajar a la planicie: una llanura inmensa nos espera. La tierra llana, llana, llana, el cielo inmenso vestido de uniforme azul, el sol arriba, duro, calentando sin piedad... Todos los árboles han huído (o quizás nunca han estado por aquí). No queda ni una sombra. Pero no importa. A esto hemos venido. A caminar por donde toque.

     Después de unos cuatro kilómetros de monótona llanura llegamos a la Fuente del Piojo. Otro punto de encuentro de peregrinos. Beber, conversar, sonreir. Hay también un par de lugareños que nos dan información del camino que nos espera a continación y de las opciones que tenemos: Puente Fitero a la derecha, Itero de la Vega a la izquierda...

     Seguimos caminando. Llegamos a un lugar donde hay una pequeña iglesia a la izquierda del Camino. Dicen que era la antigua parroquia de San Nicolás y que hoy es un albergue de peregrinos gestionado por voluntarios de la Confraternidad italiana de San Giacomo. Es mediodía y parece un lugar muy agradable para quedarse. Seguro que es un albergue con carisma y magia, al estilo de San Bol. Pero cuando llegamos todavía está cerrado. Algunos peregrinos están ya en la puerta, esperando a que abran. En las inmediaciones no hay nada: solo llanura y sol.

     Nos miramos. ¿Qué hacemos? Seguimos. Y pronto llegamos al río Pisuerga. Aquí acaba la provincia de Burgos y empieza la de Palencia. Un bonito puente (Puente Fitero) nos permite cruzar el río. Y un camino llano nos conduce hacia el pueblo de Itero de la Vega. Al principio del pueblo hay un bar-albergue. Lo descartamos y seguimos. Y en el medio del pueblo nos encontramos con otro albergue: la Mochila. Allí nos quedamos.

      Ducha. Lavar ropa. Comer. Lo habitual. Y luego un paseo por el pueblo. No parece que haya mucho que ver. Volvemos hacia el bar de la entrada. Y allí nos encontramos a Angela, la alemana, que está hospedada allí. Hay algunos peregrinos más. Y un poco más tarde aparece Ping, que sigue superocupada escribiendo su diario. Está hospedada en otro de los albergues del pueblo.

     La tarde pasa sin darnos cuenta. A las ocho cenamos. Y luego volvemos a nuestro albergue. Nos encontramos la puerta cerrada a cal y canto. Damos la vuelta a la calle pues sabemos que hay otra puerta en la parte de atrás del albergue. Pero también está cerrada. Volvemos a la puerta principal. Llamamos. Pero no contesta nadie. Son las nueve de la noche y es totalmente de día. Nuestras mochilas dentro y nosotros fuera. ¡Vaya lío! De una casa cercana salen unas vecinas a dar un paseo. Les contamos los que nos pasa. Y nos dicen que los dueños del albergue se han ido a alto de un monte a ver el eclipse. Que esta noche hay un eclipse y que mucha gente está pendiente de verlo... Pues nosotros estamos eclipsados... Entonces nos asomamos a una de las ventanas del albergue. Dentro hay dos peregrinos ya durmiendo... Golpeamos en la ventana hasta conseguir despertarlos. No hablan nuestro idioma. Pero nos comprenden enseguida. Uno de ellos se levanta y nos abre desde dentro la puerta del albergue... Le pedimos disculpas por despertarle, le damos las gracias y entramos... Nos responde con una sonrisa...

     Aunque todavía es de día... ya toca dormir. Esto es el Camino...

     Al día siguiente nos levantamos temprano y empezamos a caminar. Ocho kilómetros de llanura nos separan de Boadilla del Camino. Pero a esa hora el sol todavía duerme y la llanura no lastima. Lo que a mediodía hubiera sido un infierno de fuego, es al amanecer un agradable paseo...

     En Boadilla toca visitar la iglesia de Nuestra Señora de la Asunción, y el rollo jurisdiccional. Luego, sin prisa, pero sin pausa, continuamos nuestro caminar hasta encontrarnos con el Canal de Castilla, obra ideada por el Marqués de la Ensenada en el siglo XVIII. Dicen las guias que la finalidad de la red fluvial de canales, construida entre 1753 y 1849, era la de transportar el cereal castellano hasta el Cantábrico por medio de barcazas tiradas por bestias de tiro, y que así se hizo hasta que llegó el ferrocarril. A partir del año 1959 el transporte del cereal se hace ya en tren, y los canales quedaron para el riego y el abastecimiento de agua a las poblaciones de la zona. En cualquier caso el canal es una obra que impresiona, agrada y maravilla.


Tierra, agua,
silencio, cielo
Mochila, flecha...
Camino.

 

     Caminando a la vera del canal, llegamos hasta la zona de las exclusas. Y allí nos detenemos un buen rato para admirar la obra. En ese momento llegan Kim y Boo, las dos coreanas. Una de ellas lleva un pie mal. Y nos preguntan donde pueden ir al médico. Les decimos que en Frómista, que está a muy poca distancia. Y nos ofrecemos a acompañarlas al centro de salud. Pero ellas nos dicen que no hace falta y que prefieren ir solas.

     Y así, llegamos a Frómista, donde nos espera el Paraiso. Su iglesia. La terraza de una cafeteria. Un buen desayuno. Es el cielo.

     Nuestros pasos nos llevan automáticamente hasta la Iglesia románica de San Martín. Su belleza nos atrae como un imán. La conocemos. No nos sorprende. Pero nos enamora como si fuera la primera vez que la vemos. Flechazo. Amor a primera vista. Belleza, perfección, equilibrio... La vemos por fuera. La vemos por dentro. Y volvemos a admirarla por fuera. Hago fotos. Y el sol y las nubes se ponen a bailar; cambia la luz de un momento a otro. Ahora le da el sol, ahora le da la sombra, y el color de la iglesia va cambiando... Es como un maravilloso baile de forma y color: esencia de belleza.

     Mientras admiramos la iglesia llega Angela, y también Ping. Nos hacemos unas fotos todos juntos. Y luego desayunamos en la terraza de un bar cercano. Es un momento perfecto. Huele a plenitud.

 

     Con las pilas muy cargadas salimos de Frómista, rumbo a Población de Campos... La guía de eroski dice de este tramo: "Después de esta licencia artística retomamos el itinerario anterior y nos dirigimos hacia la P-980 en dirección a Carrión de los Condes. Hay que sortear un par de rotondas, colocadas entre el puente sobre la autovía A-67, para tomar un nada reconfortante andadero que circula en paralelo a la carretera. Mojones jacobeos, alineados matemáticamente de dos en dos; el rápido rodar de los coches y de nuestros compañeros "bicigrinos" y la planicie sembrada que parece no tener fin son los únicos elementos de distracción en todo el tramo" . Pero la realidad de lo que yo siento es totalmente diferente. El andadero paralelo a la carretera me parece precioso. Me siento físicamente muy bien y espiritualmente lleno de alegria y de ilusión. El cielo está limpio, el aire puro, y el horizonte lleno de buenos presagios.

    Me siento inspirado y disfruto haciendo fotos. El tiempo parece no existir. Huele a eternidad. La que sigue es una de esas fotos, que subo a mi facebook, y sobre ella escribo en mi estado:


"Everything is beautiful today".

 

     

Y un poco más adelante me enamoro de este girasol, y escribo:

"No todos los girasoles son iguales.
Cada girasol tiene su alma"
.

 

     Lo que en otro momento podría parecer un paisaje duro y monótono, a mi se me antoja en este momento bello y lleno de matices. Por eso un poco más adelante escribo:

"La importancia del enfoque, y del punto de vista.
Hay miles de girasoles. Pero solo uno mira a la cámara".

     

Y doscientos metros después recuerdo una de mis frases preferidas, del Principito:

"Lo que cambia es el color del trigo" (el Principito)

 

 

     Siento que cada girasol es diferente:

"A veces los girasoles también tienen momentos de tristeza, y solo quien les ama los percibe.
Sois capaces de ver la tristeza de los girasoles?
Por qué están tristes los girasoles?"

 



Mitad cielo
Mitad tierra
Mitad sol
mitad misterio..

Y gira y gira
como la Tierra,
como la vida.

 

 

Camino, silencio, Tierra, misterio...
Y un peregrino invisible allá al fondo, a lo lejos.
(No siempre se ve todo lo que existe)

 


El cielo no siempre está igual de bonito.

 


Tierra de campos
Llanura
Y en el cielo vuela como una cigüeña la nube

 

Todos dejamos huellas,
que son semillas ...

     Hay momentos en la vida en los que todo se ve bonito. Camino bajo el sol, sintiendo su calor sobre mi piel como una suave caricia. Amo la vida, amo el lugar, amo el momento... Cuando amas todo es genial. Miro al cielo y veo dos nubes hermosas, que dan sombra a un trozo del campo de girasoles, y escribo: "Dos nubes bailan en el cielo sobre un mismo girasol"

     Donde otros ven un desierto y un secarral... veo yo hoy dos amapolas sonriendo, a la vera del camino... ¡Qué agradable es el olor de la felicidad que nace desde nuestro interior!

    Casi sin darme cuento llego a donde está Ignacio, parado, esperándome... A su lado hay un cartel que dice "LA FINCA. Albergue. NICE, CLEAN AND CHEAP. Dormir: 10 Euros. Original beds". "¿Nos quedamos?" "Vale. ¿Por qué no? Parece un lugar agradable. Además Ángela nos ha dicho que este es un albergue muy recomendable". Todavía no hemos llegado a Población de Campos. Pero no importa. Esta noche veremos nacer aquí las estrellas...

     Del cartel lo que más gracia me hace es lo de "camas originales". Y me pregunto qué significará. En cuanto entro lo descubro: cada cama tiene su propia luz, y una cortina que la separa de las demás... Es como si fuera un mini-mini-apartamento. Este sencillo toque le da un aire de intimidad que hace que el lugar sea muy acogedor... Es como si de repente nos tratasen a cada uno como personas únicas e irrepetibles... Un albergue con intimidad... Esto es genial... Angela también para aquí. Y también Ping. Y otra chica japonesa que no habíamos visto en ningún otro lugar. Estamos cinco en total. Aunque con Ping casi ni hablamos, porque sigue muy ocupada con el trabajo de su diario, y se va a dormir muy tempranito. Cenamos con Ángela, una ensalada, a las siete de la tarde. Es tiempo de sonreir...

     Nos acostamos tempranito, como de costumbre. Y madrugamos. Poco después de las seis de la mañana estamos ya caminando. Enfrente del Albergue LA FINCA está la ermita de San Miguel. Y muy cerca está Población de Campos... Ya llevamos un buen rato caminando cuando el sol se despierta y nos saluda.


"Siempre amanece"

 

"Despiertan los girasoles para saludar al sol"...

 

     Dice la guía de Eroski, que a la salida de Población de Campos: "...A la salida, antes de cruzar el río Ucieza, los que quieran pueden tomar la variante alternativa que discurre por Villovieco y que termina enlazando con el camino oficial. Los demás, tras pasar el río, retoman el monótono andadero hasta la siguiente localidad de Campos."

     Nosotros optamos por tomar la variante alternativa, y pasamos por Villovieco, donde nos encontramos a un hombre que va con un carretillo. Como todavía no hemos desayunado, le preguntamos si está abierto el bar. Él nos contesta que no, pero que en el pueblo siguiente hay uno. Y nos cuenta que él se llama Salvador Garrachón. Y que su apellido es francés. Y que probablemente es descendiente de algún peregrino francés que se enamoró aquí en Villovieco y se quedó a vivir por aquí. ¡Una bonita historia!

     
     La del sol y la luna es la historia de un amor inmenso, pero siempre imposible. Hoy vemos como durante un buen rato después del amanecer conviven en el cielo, mirándose desde lejos y con ternura, el sol en el Este y la luna en el Oeste, saludándose con su sonrisa redonda y luminosa, de horizonte a horizonte. Pero al cabo de un rato la luna, coqueta, se esconde... La luna se va y el sol se queda solo y pensativo, con su corazón lleno de ausencia.

 

 


La luna se fue, y el sol se quedó. No pueden amarse, no solo porque tienen diferentes pensamientos, sino también porque tienen diferentes horarios.

     



La amistad sostiene al que se cae

 


Buenos días, le dijo el árbol a su sombra. Y ésta le sonrío.

 

     Seguimos andando. A la izquierda, no lejos del Camino, vemos algo parecido a unas tiendas de indios. Un letrero nos indica que es el albergue AMANECER. Un lugar curioso. Pero no nos paramos. El hambre nos dice que sigamos en busca del bar...

     Llegando a Villalcazar de Sirga, a la izquierda, antes de entrar en el pueblo, hay un bar. Paramos con ganas. Suena la música. Huele a nuevo y a limpio. Tenemos hambre. Nos merecemos un buen desayuno. Huevos fritos, bocadillo de jamón... algo contundente...

 


Siempre hay un segundo amanecer.
Y el de hoy lo merecemos.

 

     Después del copioso desayuno entramos en Villalcázar de Sirga. Una enorme iglesia nos recibe. Es la iglesia templaria de Santa María la Blanca. Es impresionante. Fue construida a finales del XII. Su estilo es de transición, del románico al gótico.

     Después de admirar la iglesia de Villalcázar, salimos del pueblo, y retomamos el andadero, al borde de la carretera. Una larga larga larga recta nos separa de Carrión de los Condes. "Ancha es Castilla", dice Ignacio. ¡Y tan ancha!!

      Llegamos a Carrión de los Condes. Y allí escogemos el albergue ESPÍRITU SANTO. Lo atienden la Hijas de la Caridad de San Vicente de Paul. Huele a espiritualidad y a solidaridad, y a libertad interior.



El Camino huele a libertad.
Y la libertad más importante es la de librarse del propio egoísmo, y del deseo de tener, poseer y atar.
Amar sin atar: this is the question.

 

    Este albergue es grande. Y en él hay bastantes peregrinos. De momento 22, al menos a juzgar por las botas depositadas a la entrada.

 

 


22 maneras diferentes de calzar, de caminar, de pensar, de soñar...
Diferentes cuerpos, almas diferentes;
diferentes personas, diferentes experiencias, diferentes vivencias: pero un mismo Camino.
La unidad en la diferencia se llama quizás tolerancia.

***

Albergue del Espíritu Santo.

Un hombre pobre llega con un carrito de bebé:
"Vengo a devolverlo porque mis tres hijos ya han crecido y ya no lo necesito; muchas gracias por habérmelo dejado"

"Pues déjalo aquí hijo, y se lo daremos a otro que lo necesite"

(El carrito está en perfecto estado)

Al cabo de cinco minutos llaga otro pobre. La monja le atiende con una sonrisa.
"Madre yo necesito ducharme"
"Pasa hijo"

Esto solo son cinco minutos. Pero me parece que aquí viven 365 días al año sembrando paz con una sonrisa.

 

     Llega un peregrino extranjero al albergue. El idioma es una limitación. Pero no lo es para una monja menuda y de edad avanzada. "Déjame a mí que yo no hablo inglés pero por señas les entiendo y les explico todo"

 

     Este albergue está lleno de historias. Un peregrino nos cuenta esta, diciendo que a él se la contaron hace un par de semanas:
Annaisha es una peregrina japonesa de unos 50 años.
Tiene dos hijas:
Akane, la mayor, al cumplir los 18 años se va de casa, diciendo que no quiere estudiar y que quiere buscar un trabajo y vivir por su cuenta.
Akiko, la pequeña, justo cuando cumple los 18 años también deja de estudiar y se va a vivir con su novio. Tienen dos hijos.
Viven en otros pueblos de la isla. Cambian sus números de teléfono. Y las dos rompen totalmente la relación con sus padres.
Pasan diez años y sus padres no saben nada de ellas. No tienen forma de ponerse en contacto con ellas. Y no conocen a sus dos nietos.
Cada noche rezan y lloran juntos: "Dios, que hemos hecho mal? En qué hemos fallado? " "Protege y guarda siempre a nuestras hijas y a nuestros nietos y hazles sentir algún día que, pese a nuestros errores, siempre les queremos"
A los diez años un huracán arrasa la isla dejando sin casa a más de la mitad de su población. Akane y Akiko lo pierden todo: su casa, su trabajo, su coche, sus ropas... todo.
Se enteran de que la casa de sus padres se ha salvado del desastre.
Si nada qué hacer, sin nada qué vestir, sin nada qué comer... deciden volver a la casa de sus padres, que les reciben con los brazos abiertos y con un abrazo profundo. Sin ningún rencor. Al fin pueden conocer a sus nietos.
Para celebrar el reencuentro hacen una fiesta.
Y las hijas sienten que sus padres les quieren. Y se dan cuenta de que en realidad les han estado queriendo siempre.
Ahora Annaisha está haciendo el Camino para agradecer a Dios todo lo que están viviendo. Sus hijas están muy contentas, siguen cada día su experiencia, y hablan con ella cada tarde por WhatsApp.
Nota:
Annaisha: De buen corazón y capaz de guiar a la gente en el buen camino".

     Y otra más:

En este albergue de Carrión de los Condes un peregrino se levanta de noche para ayudar a una monja a llevar al hospital a otro peregrino que está enfermo;
cuatro horas después, cuando regresan, la monja le dice:
Muchas gracias hijo, que Dios te bendiga.
El peregrino le contesta:
Madre yo no tengo fe.
Y ella le dice:
"Que no tienes fe y has hecho esto?
Si que la tienes, aunque no lo sepas. Y a mí me gusta tu Fe".

    Carrión de los Condes es una población bastante grande. Con mucho que ver. Comemos bien en un restaurante de cuyo nombre no me acuerdo. Y por la tarde vamos a visitar la Iglesia de Santiago. Suena la música. Un suave perfume flota en el aire.

     Luego vamos a la misa del peregrino en la Iglesia de Santa María del Camino. Terminamos con la bendición del peregrino y el rezo de la Salve en latín, ante una bella talla románica de la Virgen.

"Salve, Regina, Mater misericordiae,
vita dulcedo, et spes nostra, salve.
Ad te clamamus, exsules filii Hevae,
ad te suspiramus, gementes et flentes,
in hac lacrimarum valle.
Eia, ergo, advocata nostra,
illos tuos misericordes oculos ad nos converte;
et Iesum, benedictum fructum ventris tui,
nobis post hoc exilium ostende.
O clemens, O pia, O dulcis Virgo Maria.

Ora pro nobis sancta Dei Genetrix
Ut digni efficiamur promissionibus Christi
Amen".

     Son momentos maravillosos, llenos de espiritualidad.

     Camino del albergue paramos en una bar, para cenar algo. Nos sentamos en la terraza. Tomamos unas ensaladas. Volmemos al albergue. Al llegar me doy cuenta de que no tengo la cámara de fotos. Vuelvo al bar para preguntar si me quedó allí. El camarero me dice que no. Pregunto en la iglesia de Santa María, y me dicen que allí tampoco quedó. ¿Cómo se pudo evaporar? La cámara era una compacta bastante buena, y me duele. Pero más me duele perder las fotos que había dentro. Parte de mis viviencias; parte de mi Camino; parte de mi y de las personas encontradas y de los lugares recorridos... Alguien la tuvo que coger seguramente en la terraza del bar... De todos modos trato de olvidarlo: "Lo peor que se puede hacer con el odio y con el veneno es guardarlo dentro del cuerpo".

     De todos modos ya es tarde, y pronto van a cerrar el albergue. Nos olvidamos de la cámara y volvemos al albergue. Antes conversamos un poco con varios peregrinos españoles, y también con Ángela y con otra peregrina alemana (Daniela) que está en el Camino con su hijo de diez años. Este año estamos encontrandonos varios casos de padres que están en el Camino con sus hijos. Incluso hay una familia en la que viene el abuelo, la hija y el nieto...

     Es hora de dormir.

Duermen los girasoles
Duerme el sol
...
Y lega la luna brillante
para reinar
La noche es su ciudad.

 

"Cerrar una puerta despacio y sin hacer ruido cuando hay alguien durmiendo es un acto de amor"

 

      En este albergue no hay literas, sino camas individuales en una habitación grande, que seguramente en otros tiempos fue una clase de un colegio. Debemos estar en esa habitación unos quince o veinte peregrinos. Reina el silencio y la paz. No se escucha roncar a nadie. Duermo muy bien. Y el despertar me sabe a ternura.

La luna reina.
El trigo duerme.
Despiertan los girasoles.
El día va naciendo lentamente.

 

Nace el sol y mira a la luna. Ella le devuelve una sonrisa suave. Es su instante perfecto. Es su momento de amor. Pronto la luna se irá.

 

     Pronto nos ponemos en marcha. Nos esperan 17 km de llanura hasta el próximo pueblo. ¿Sin nada en medio? Antes solo había sol y llanura, soledad y sed... Pero ahora cuentan que un catalán ha puesto en medio un food track o algo así, donde se puede comprar bebidas y perritos calientes...

     De Carrión de los Condes salen muchos peregrinos, con los que nos vamos encontrando por el camino. El el food track nos paramos casi todos. Suena una música. Me siento eufórico y con ganas de bailar... Allí conocemos a Krisi, una chica holandesa, muy alta, muy joven y muy sonriente. Es una alegría en medio de la inmensa llanura que estamos atravesando. Pido un zumo de naranja (que está lejos de ser excelente) y un perrito caliente (que no es maravilloso). Pero el lugar y el momento hacen que me gusten y que me sienten bien. Y con ellos me lleno de fuerza y energía para continuar el camino.

 

 


Pasito a pasito continuamos hacia Calzadilla de la Cueza

 

     Una madre camina junto a su hijo de 10 años. La mochila del hijo pesa cuatro kilos. Las de la madre 10 kilos. Una madre siempre lleva en su mochila parte del equipaje de sus hijos.

 

     Calzadilla de la Cueza nos recibe amablemente. Y dado que nos recibe bien, ahí decidimos quedarnos. En el albergue Camino Real. Un albergue con piscina. Pocos peregrinos. Ambiente agradable. Comida tranquila. Baño en la piscina. Conversaciones en el cesped. Momentos de relax. Están Angela, Daniela, una joven israelí de 24 años que lleva seis meses viajando por el mundo (India, Vietnan, Hispanoamérica, Camino de Santiago... Alucinante), otra chica francesa que salío para caminar unos días por el Camino de Santiago en Francia y luego se enganchó y ya lleva dos meses... Y varios peregrinos más.

     A última hora de la tarde vemos cómo trabajan las enormes máquinas cosechadoras segando los campos. Estamos en tierras de cereal. Nos vamos pronto a la cama, mientras el sol se va despidiendo. Está la luna esperando al sol, para darle el relevo en la misión sagrada de iluminar el mundo...

 

     Tras dormir cómodamente, nos levantamos tempranito, y empezamos a caminar. Vamos hacia Lédigos. Y en un árbol vemos clavado este mensaje amable.

 

 

     Mientras camino voy rumiando pensamientos. "Saber intuir, comprender, y respetar el deseo del otro. Sin imponerle la soledad ni la compañía" "El silencio dibuja cada mañana preguntas misteriosos en el aire. El ruido del día las esconde. Pero nadie, quizás nadie las responde" "Nos esforzamos mucho para obtener seguridad y protección. Pero nos falta libertad y desapego"

"Oasis. Desierto.
Costa. Meseta.
Bosque. Pradera.
Silencio. Concierto.
Soledad o Fiesta.
Sea lo que sea
en cualquier caso
la vida es ahora".

     "Despiertan temprano los caminos, para recibir con cariño a los peregrinos".

     "El día despierta para todos, pero cada uno lo mira con sus propios ojos, y lo siente con su propio corazón".

     "A los hijos y a los pájaros hay que saber amarlos y a la vez saber dejarlos volar".

     "A veces caminas buscando respuestas y solo encuentras preguntas".

 

 


Hay momentos que huelen a soledad.

 

     Y así, caminando entre pensamientos y silencios, llegamos a Lédigos. Un bar. Un pincho de tortilla. Y a seguir caminando. Tres kilómetros más tarde pasamos por Terradillos de los Templarios. Y un poquito más adelante está Moratinos.

 


Iglesia abierta, con las llaves en la puerta.

 

 


Aquí sigue la llanura... y a lo lejos el silencio...

 

 


Nadie, nada, sin más.

 


Mal pensaba Sócrates que le iban a citar en este lugar.

 

 


Y también aquí es el momento de vivir en presente

 

 


El tiempo avanza... Y los girasoles tienen que perder parte de su belleza para que maduren las pipas.

 

 


Ánimo

 

 

     Ya se acerca el mediodía. Y el sol empieza a apretar. Solo quiero un banco a la sombra. (también me sirve una piedra). Pero...

 


Árbol seco poca sombra da...

     Sahagún está cerca, pero no acabamos de llegar. La que sí aparece es la ermita de la Virgen del Puente. Una parada. Un descanso. Una sombra.

Ermita de la Virgen del Puente

     Y al fin llega Sahagún. Con sus iglesias grandotas con altas torres, con su Arco de San Benito, con su iglesia de La Peregrina, con su aire de semiciudad, su olor a asfalto y a ruido de coches... Su plaza de toros... Después de tantas horas por campos solitarios aquí nos sentimos en cierto modo un poco desorientados. Paramos en un albergue que hay al principio del pueblo, llamado Albergue Viatoris. Está bien, pero le falta olor a peregrino. Más bien tiene aire de posada.

     Vamos hacia el pueblo. Visitamos la Peregrina. De casualidad caemos en una misa de peregrino que nos devuelve el silencio y la espiritualidad.

Dolor,
bienestar,
soledad,
compañía,
tristeza,
alegría,
felicidad...
El camino es un caldo de momentos intensos
unidos por la Sal y la Luz de un misterio.

 

 


Arco de San Benito, Sahagún

 

 


Todo deja huella...

 

 


La Peregrina
Sahagún.

 

 


Os queda alguna duda?

 

 

 


El amor tiene mucho de misterio

 

 


En un muro de Sahagún...

 

 

     Al volver hacia el albergue entramos en una tienda y compramos algo de comida para la cena. Y luego, en el albergue, tenemos todavía un momento de felicidad intensa, mientras cenamos ya no recuerdo muy bien con quién... ¿Quizás una chica de California y un chico portugués afincado en Francia?...

     En el albergue estamos muy poquitos. Y dormimos cómodamente.

     Y al día siguiente, con el madrugón habitual, vuelta al Camino...

Horizonte redondo,
inmenso el cielo,
campos de Castilla,
música de silencio,
las amapolas bailan
con la caricia del viento

 

 

Aunque recorras el mundo entero en busca de la paz, la libertad y la felicidad...
no las encontrarás si no te conoces y aceptas a ti mismo

El Camino es una escuela de tolerancia, de amabilidad, de respeto, de mirar, de escuchar, de sonreír, de búsqueda de una vida consciente; el camino es una escuela de muchas cosas.

 

     Pero hoy nos espera un día un poco diferente. Salimos de Sahagún... pero luego, al pasar el río Cea, en vez de ir por el camino oficial, por Bercianos y el Burgo Ranero, nos desviamos por la variante que va por Calzadilla de los Hermanillos. El primer pueblo que encontramos es Calzada del Coto, donde paramos a desayunar: una tortilla sin gracia ninguna. Pero aquí vemos por primera vez a un peregrino que aparentemente va solo. Pero solo aparentemente. Su nombre: Pelayo. Nos saluda, y se va. Mientras nosotros nos quedamos con nuestro desayuno...

Ni peregrinos, ni coches, ni pueblos, ni pensamientos. Caminar, solo caminar.

     Poco después reemprendemos el camino hacia Calzadilla de los Hermanillos. Y en este pueblo paramos para zamparnos un buen desayuno. Este sí que está realmente bueno. Y volvemos a encontrarnos con Pelayo. Que no va tan solo como parecía. Le acompaña el recuerdo de su padre con el que hizo el camino hace años. Y ahora, muerto ya su padre, hace el Camino como un homenaje a él. Tiene una motivación muy fuerte.

"Por el desierto un hombre camina solo.
Aparentemente solo.
Porque cuando hablas con él te cuenta que en realidad camina con su padre.
Repitiendo el camino que hicieron juntos hace 36 años, cuando él todavía era un chaval. Un camino que marcó su vida para siempre. Ahora tras el fallecimiento de su padre hace 10 años ha querido repetir el mismo camino, como un pequeño homenaje a su padre, por haber sido el mejor padre del mundo"

     De Calzadilla sale también solo, mientras nosotros seguimos desayunando. El tramo que viene a continuación es de los que se vuelven inolvidables. Castilla de sol y soledad. Áspera y cruda. Esta es sin duda la etapa más dura de todas las que hacemos este año. Cansados, agotados, muertos de calor y de sed, al final acabamos llegando a Reliegos. Una fuente. Agua. Una ducha. Una comida. Y una tarde de conversación. Todo esto nos reconforta y anima y nos compensa de todo el esfuerzo de la mañana. Aquí está también Angela. Y volvemos a encontrar a Krisi, la jovencita holandesa que ya parece que se ha hecho un poco mayor. Y habla mejor el español; mucho mejor. Da gusto escucharla. Y ver su sonrisa. Y conocemos también a Patrice, un señor francés, un poco mayor, pero muy buen conversador, y que tiene una motivación muy fuerte, que se le nota, aunque no sepamos exactamente cual es...

     En Reliegos estamos hospedados en el BAR ALBERGUE GIL. Cenamos en la terraza unas maravillosas ensaladas. Mientras cenamos y conversamos formamos un grupo de siete peregrinos, en torno a una mesa y en torno a una conversación en varios idiomas llena de paz, de alegría y de bondad. Una vez más vuelve a aparecer la magia del número 7. Un grupo de siete personas es casi siempre un lugar de bienestar. Lo decía Francisco, nuestro amigo del Poris (Tenerife), nuestro compañero de varios caminos. Pelayo, Ignacio, Krisi, Patrice, Angela, Juan y un chico de Madrid de cuyo nombre no me acuerdo. Hace una temperatura perfecta. Aire limpio. Paz, paz y paz. Y una sonrisa cristalina, fresca, infinita... Es uno de los momentos realmente felices de mi vida.

     El día de hoy ha tenido un poco de todo: dolor y alegría hasta el límite. Os dejo algunas fotos, frases y pensamientos de hoy:

 

Esto ya es otra cosa

El dueño tiene sonrisa
la tortilla tiene huevo,
tomate y jamón.

Para las tostadas
no falta mantequilla ni mermelada.

Huele a hospitalidad

Albergue Vía Trajana
Calzadilla de los Hermanillos


Albergue Vía Trajana
Calzadilla de los Hermanillos

 

 


En Calzadilla de los Hermanillos

 


Bellísima desolación (María Mercedes)

 

 


Cuando tienes que cruzar el desierto quizás lo mejor es caminar rápido

Cuando las sombras no son escasas, sino sencillamente inexistentes.

 


Y una hora después la misma recta continúa, sin que ninguna sombra nos moleste.

 

 


Yo creo que esta recta se mueve

 

 


A santiago...

 

 


Huele a calor, a sudor, a sol, y a libertad.

 

 


Alguien esta noche ha borrado todas las sombras, y ha escondido todos los pueblos.

 

 

 


No hay pena que dure siempre ni desierto que no se acabe
Oasis, al fin.
Albergue de Reliegos.

 

     Antes de irme a dormir recopilo algunos de las frases y pensamientos de este día. Solo algunos:

"No busques la meta, busca tu paz interior"

"La felicidad no está allí, sino aquí"

"Que tu meta sea el Camino bien andado"

"La luna cambia. El sol permanece. Pero todo es bueno"

"Hoy la luna ya no es redonda, le falta un trocito, tiene forma de medio queso. Es suave y su luz no molesta.
El sol sigue siendo redondo y brillante, como todos los días. Y su luz es cegadora"

"No busques la meta, busca tu camino"
"No busques la meta; búscate a tí mismo"

 

 

     Al día siguiente estrenamos otro amanecer. Después de haber dormido bien... empezamos a andar. LEÓN NOS ESPERA.

Ayer, al final, fue un día perfecto. Una combinación de esfuerzo y sacrificio por la mañana y hasta el mediodía, y de alegría y felicidad por la tarde en el descanso y la conversación en el albergue.
Hoy es un día nuevo que empezamos otra vez desde cero.
Pero las emociones de ayer han dejado escritas sus huellas

 

     Nos depertamos tempranito, después de haber dormido genial (Ignacio, Pelayo y yo, con una habitación enorme y llena de literas solo para nosotros tres...). Un lujo. Junto a Pelayo empezamos la andadura hacia Mansilla de las Mulas. Buena temperatura a estas horas. Y momento agradable para caminar.

     En Mansilla toca parada y desayuno. Un bar a la derecha. Con bastante bullicio. Pero con olor a alegría. Una tortilla hecha con amor y sonrisa. Algo de beber... "Hoy es un buen día para sonreir·, dice un cartel en el bar. Y con la barriga llena y una sonrisa en el alma, vuelta al Camino. "Creer es crear", dice otro letrero escrito sobre la pared del mismo bar. Al poco de salir del bar cruzamos el río Esla. Y adelante. León está cada vez más cerca. Al menos en el mapa.

     Pasamo por un pueblo donde la guía dice que hay un albergue que se llama SAN PELAYO. Lo buscamos. Hoy estamos caminando juntos Ignacio, Pelayo y yo. Cuando lo encontramos... ¡desilusión!: a esta hora está cerrado. Pelayo quería sellar allí, y nosotros también...

     El calor empieza a apretar a medida que va avanzando el día. Y empezamos a sentir la cercanía de la ciudad, el olor a zona urbana, el ruido del tráfico y de las fábricas..- Uff!!!: qué duro resulta adaptarse a todo este barullo, para los que venimos del silencio y de la soledad... Las entradas en las ciudades siempre son difíciles. Dolorosas como un parto. Y esta no es una excepción.

     Unos cuantos kilómetros antes de llegar a León, cuando ya vamos cargados de calor y de sed, encontramos un estanque con una fuente. Dice "AGUA POTABLE". Bebemos. Nos refrescamos. Llega alguien con un perro, que también viene cocido. Y el perro se mete en el estanque. Se da un baño fantástico. Bendita agua, bendita libertad... Mojo la cabeza, mojo la gorra. Y vuelta a caminar. Los termómetros marcan 28 grados...

     Una cruz dibujada por dos palos cruzados sobre una valla metálica. Una carretera de tras llena de coches y ruído. Es la imagen del Camino cada vez que entra en una ciudad.

     Zonas en obras. Desvíos y más desvíos. Y León allá al fondo, allá a lo lejos, escondiendo su Catedral... . . .

     Cuando llegamos a León, la temperatura ha subido a treinta grados. Buscamos la Catedral, como el que busca un bálsamo... Encontrarla es un alivio, una sensación de "hemos llegado"... Luego, allí muy cerca, encontramos ya la RESIDENCIA UNIVERSITARIA UNAMUNO, donde nos vamos a hospedar. La acogida es muy buena. En un momento se borran todas las penalidades de las dos horas anteriores...

     Ducha, lavar ropa, comer... Y visita a la Catedral.

     Tengo un recuerdo especial de la última vez que estuve como peregrino en el interior de esta Catedral. Fue hace más de diez años. Pero todavía conservo la sensació de entrar y sentirme como volando en el cielo, entre las nubes, al ver el juego de luces de las vidrieras. Recuerdo y conservo en mi alma aquel momento lleno de MAGIA.

     Sé que los momentos son irrepetibles. Y que hoy no va a ser igual que aquella vez.

     Pagamos la entrada. Y con ello nos ofrecen con ella una audio guía. Entro. Me siento en el suelo, sobre la piedra fresca. No me apetece escuchar las explicaciones de la audio guía. Para nada. No necesito datos. En este momento no quiero aprender. Sólo quiero sentir.... Y siento. No es igual que la otra vez. Es diferente. Pero es también muy hermoso. El tiempo y el espacio desaparecen. Queda la luz. La belleza inmensa. La sensación de plenitud y bienestar. No sé cuanto tiempo estoy allí, sentado en el suelo. No sé cuanto tiempo me paso luego paseando por el interior de la Catedral. Para mi es solo un instante. Pero un instante cargado de eternidad. Algo que las palabras no pueden expresar...

     La tarde en León resulta muy agradable. León es una ciudad amable. Cuando la noche se acerca, Pelayo e Ignacio se van a tomar algo. Yo prefiero quedarme sentado en la plaza, mirando a la Catedral. Me paso allí horas. Sin hacer nada. Viendo como va llegando la noche, mientras un grupo de niños siguen jugando al futbol tranquilamente justo delante de la Catedral. Me gustan los pueblos donde los niños pueden jugar en las calles y en las plazas.

     Cuando anochece ya del todo. Cuando los niños dejan de jugar y se van... Cuando mi alma está ya totalmente empapada de bienestar y de soledad... Entonces me voy hasta la Plaza Mayor, donde Pelayo e Ignacio están tomando algo. Conversamos todavía un buen rato. Y luego nos vamos a dormir. Es la hora del adios. Mañana nosotros nos volvemos a casa... y Pelayo sigue su Camino...

     Por la mañana me levanto muy temprano. Y me voy solito a ver amanecer al lado de la Catedral. Me paso de nuevo allí varias horas: viendo como van apagando las luces, como van despertando las palomas, como empiezan a llegar y a pasar por allí los primeros peregrinos... A muchos les saludo. Con algunos incluso converso algo. Algunos me piden que les haga un foto de grupo a todos los que van juntos... Hago también una foto a María, una peregrina italiana que viene sola, y que empieza aquí su camino en bici. Esta foto me encanta... Hacer fotos es también para mi una forma de encontrar la felicidad... Aunque estoy todo el rato en el mismo sitio... todo va cambiando lentamente a medida que va naciendo el día... Lo mismo es diferente...

     Dos o tres horas después vuelvo al albergue. Ignacio todavía se está levantando. Nos vamos juntos a desayunar. Pedimos dos zumos de naranja y nos dan gratis una pequeña tortilla y unas tostadas. Y luego a recorrer León: Real Basílica de San Isidoro. Otra maravilla. Y SAN MARCOS: por fuera y por dentro. Otro lugar para pasar horas.

     Luego un café en una terraza, donde conversamos durante un rato con dos pregrinas que han estado haciendo el Camino del Salvador, y que están ya de vuelta hoy para sus casas...

     Luego vamos a comer al restaurante Catedral. Barato. Buena relación calidad precio.

     Y después de comer... ponemos rumbo a la estación de tren: nos espera el viaje de regreso...

       A contiuación algunas de las frases y fotos de estes dos días, de nuestro Camino hacia León, y de nuestros paseos por la ciudad.

           

 


     Los caminos son siempre generosos y amanecen para nosotros con independencia de que nos los merezcamos o no.

En la mirada se muestra la generosidad y la grandeza del corazón.
En la sonrisa se refleja la calidad de la luz que cada persona tiene en el alma.

La luna cambia cada día, pero es siempre la misma.

Si no lo entiendes no lo juzgues.
Y si lo entiendes tampoco.

No te pierdas la belleza de la luna por estar esperando al sol

No te empeñes en hacer algo, si no es el momento adecuado para ti;
no te obceques en cavar con tus manos en la roca.

 


Cuantos días del año disfrutamos de ver amanecer?

 

"Cuando el paisaje es bello, y el olor desagradable, concéntrate en lo que ves y olvídate de tu nariz.
Y cuando el olor es más agradable que el paisaje cierra los ojos y concéntrate en sentirlo"

Y cuando el paisaje es feo, y el olor desagradable, olvídate de tus ojos, olvídate de tu nariz, y concéntrate en la belleza de tu corazón

Desapego:
amar sin atar.
Amar y dejar volar.

 

No pretendas almacenar la belleza, solo siéntela.

Si corres mucho puedes perderte el disfrutar del diferente sabor de cada paso

Todo deja huella, y todas las huellas significan algo, aunque a veces no lo veamos

 


Esta tortilla tiene sonrisa

 

 

 

 


Olor a maíz.
La infancia siempre vuelve

 

 


No siempre es la señal más grande es la correcta

 

 

La belleza más profunda es la que nace de la paz interior.

 

Ten un olor riquísimo esta xesta (Arturo)
(Peregrinando con los cinco sentidos)

 

 

 


Todos los caminos son provisionales

 


Dos amapolas en medio de un secarral, un poco antes de llegar a León. "Y vosotras dos qué hacéis aquí? Todo tiene algún sentido"

 


Una fuente a la entrada de León.
"Sic ti acqua levis"

 

La nada tiene muchas formas.

El albergue es la sombra, la ducha, el descanso.

 

 


LEON, al fin.

 

 


No es posible reflejar en una foto lo que se siente estando ahí adentro

 

Dormimos en LEON.

Y al día siguiente:

Una señora pasea un perro, se oye el ruido del camión de la basura, las plazas que ayer a la noche estaban llenas están ahora desiertas
Pasan dos peregrinos en bici por delante de la catedral.
Luego uno caminando
Un pobre duerme en un banco.
Está tan acostumbrado a oír el ruido del camión de la basura que pasa a su lado, que ya ni se despierta
La ciudades también tienen su amanecer.

La luna escribe silencios en la noche, y el cielo se llena de preguntas

Peregrinar no es la panacea, pero te ayuda a ver el mundo desde otra perspectiva

Pasa un pobre cojeando, con su bastón, y con su carrito (que es su casa a cuestas)
Al pasar mira a la Catedral y sonríe
Los pobres todavía tienen derecho a sonreír y a ver la Catedral.

 

 


La catedral espera, muda y silenciosa, a que se vaya despertando la ciudad
Sus vidrieras están durmiendo, y es muy tenue la luz en su interior

 


La miro, la miro, y la remiro, y no me canso de mirarla

 

La belleza existe por sí misma
o solo se va formando a medida que es iluminada por la luz???
Desde luego La Luz moldea y cambia la belleza de las cosas.

 


Las farolas se apagan, el sol se enciende, y la ciudad se va llenando de peregrinos y palomas.

 

(Cómo se llama el restaurante? ¿Ilusión?)

 

 


La luz va cambiando el color de las piedras.

Qué bonito es por la mañana el olor de la libertad

 

 

Peregrinar es una actitud ante la vida, se puede hacer caminando o estando quietos.
Lo importante es estar atentos.

Meditar es peregrinar por dentro.

 

 


León. Plaza Mayor.

 

 


San Isidoro de León

 

 

 

 


León. San Marcos.

Soy un enamorado del románico, pero ahora me estoy enamorando también del gótico

(seguimos en San Marcos)

San marcos

 

 


Y ahora: Museo de Gaudí, casa botines

 

 


Y la comida también puede ser arte: patatas a la importancia.

 

 

 


Gracias.
He escrito esto para tí. Lo has leído. Espero que lo hayas disfrutado y que hayas encontrado alegría y paz.
¡Gracias!

 

Del amanecer lo más hermoso son las personas
Maria empieza, hoy, aquí, ahora... su Camino.
Viene de Italia.
Ella, su bici, su juventud, el saco de sus temores y la mochila de sus sueños.
Esta es su primera foto del Camino
Y se la hace un peregrino hermano al que nunca ha visto y al que no volverá a ver.
Pero no importa.
Lo divino nos une a todos.

 

(Juan, 3 de agosto de 2018)

     NOTA: Este relato lo escribo varios meses después de volvelver del Camino. Y con base en las huellas de los recuerdos que quedan dentro de mi. Puede ser que contenga errores en cuanto a fechas, nombres, etc... No es un relato histórico. No pretendo narrar con exactitud lo que sucedió, sino espresar las sensaciones que todavía recuerdo.

 

     CABOS SUELTOS: Sé que mi relato deja todos los cabos sueltos; todas las historias inconclusas. En cierto modo la vida es así. De todos modos, para los más curiosos voy a contar algunas cosas:
     Angela paró en León y se volvió a Alemania, con la idea de volver otro año para continuar su Camino hasta Santiago. Daniela y su hijo siguieron caminando varios días más; no sé exactamente hasta donde llegaron; pero luego se volvieron también a Alemania, y también con la idea de volver en otra ocasión para continuar con su Camino hasta Compostela.

     Kim paró en Astorga y se volvió a Corea. Para ella el Camino significa mucho y tiene un gran deseo del volver.

     Pelayo caminó y caminó, y por supuesto que llegó a Santiago. Su determinación era muy fuerte. Y "tenía que hacerlo" como homenaje a su padre. Sus dos caminos, el de ahora y el de antes, son dos piezas esenciales en el puzle de su vida.

     Krisi? No sé exactamente lo que hizo. Pero me imagino que llegaría a Compostela sin problema.

     Patrice? Sus pies iban muy llenos de herdidas, que no mejoraban sino que iban a peor. Pero su cabeza tenía una determinación muy clara. Es posible que tuviera que hacer algunos días de descanso, pero lo más probable es que haya terminado llegando a su meta, a la Catedral de Santiago.

     Boo, otra chica de Corea que iba con Kim y que también estaba en San Bol? Ni idea. Y la chica japonesa que iba con estas dos creo que sí que llegó a Santiago, pues la acabo de ver en una foto del diario de Ping.

    Sabrina? No volvía a tener noticias de ella. Pero seguramente llegó a Santiago...

    Ping caminó hasta Compostela y escribió un relato de su Camino en un blog; para los que entendeis chino aquí os dejo el enlace; y los que no entendais el texto podeis al menos ver las letras...
Página 1: desde SAN JEAN DE PIED DE PORT hasta AROYO SAN BOL
Página 2: desde AROYO SAN BOL hasta PONFERRADA
Página 3: desde PONFERRADA hasta SANTIAGO
Página 4: FINISTERE y MUXIA
https://www.backpackers.com.tw/forum/showthread.php?t=10132887 .
También podeis pedirle a google que os traduzca la página. Y vereis como las fotos las traduce bastante bien. Y el texto lo traduce de un modo muy gracioso y peculiar. Pero con buen corazón algo de la esencia se puede captar.

     Etc, etc... Nos encontramos a muchas otras personas en el Camino,. Y cada uno siguió su andadura. Porque el Camino es así: hare mae, hara ra, kia ora (nos encontramos, nos saludamos, nos decimos adiós). DESAPEGO.

****

Aquí termina mi CAMINO 2018. Lo que sigue son mensajes, momentos o recuerdos postCamino. Aunque en el fondo todo es lo mismo: VIDA.

Hay un misterio que une los ecos de todos los pasos de todos los caminantes, de todos los caminos, de todos los paises, y de todos los siglos, de los vivos y de los muertos.
Caminamos acariciando con los pies la piel del alma del mundo.

 

"Estamos conectados a través del tiempo, el espacio y las emociones del Mágico Camino" (Nadia Echevarría)

     

Sentada en medio de la plaza
en postura de yoga,
con los ojos cerrados,
inmóvil durante media hora...

Totalmente ajena a todo el ajetreo
de la gente que va y viene.

Su cuerpo moreno
por el sol del Camino
y su alma llena de amor y de paz

Sintiendo las caricias
de la piedra y del viento

Sintiendo la unidad profunda
con el alma del mundo

Una mujer joven,
un trozo de divinidad,

una sinfonía de belleza,
una gota de luz.

(Ella no está en esta foto porque me parece que se merece un respeto tan grande que le da derecho a no ser fotografiada)

 


Sombras de la tarde.

 

 

La tarde va cayendo
El sol se despide

Llega la tuna
La gente baila

La música ocupa ahora
el lugar de la luz

Y la ciudad sigue
llena de vida
y de magia:
Es Compostela

 

Obradoiro:
La belleza borra el tiempo
La noche despierta y canta
La Catedral también baila.

Canta la tuna
El cielo escucha
Cada instante tiene su propia belleza

 



Se va volando la noche
en cada rayo de luz

 


Preguntan muchas veces los peregrinos, sobre todo los extranjeros, ¿por qué la concha (vieira) es el símbolo del Camino? Alguien les explica que en la Edad Media los peregrinos llegaban a Santiago, y luego se llevaban de vuelta a su casa, una vieira como prueba y señal de que habían llegado a Compostela. Eran tiempos en los que no podían contarlo en facebook... Y la "foto" que llevaban para atestiguar su llegada a la ciudad del Apóstol era la concha de la vieira. Quizás hay varias explicaciones más. Pero todavía no he encontrado un estudio serio y documentado sobre este tema.

 

 


Volverá el invierno y escribirá silencios,
pero el verano tiene olor a versos

 

 

MOMENTOS EN SANTIAGO

(24-07-2018)

Un hombre reza en la Corticela con los brazos en cruz.

En el Obradoiro hay casi tantos policías como peregrinos.
La catedral está medio vacía.
Hay una cola larga para subir a darle el abrazo al Apostol, como de costumbre. Y no hay cola para bajar a su tumba, como de costumbre.
Tres personas de distintas edades y de diferentes razas y culturas rezan de rodillas ante la tumba. Sus corazones albergan tres historias diferentes, todas ellas conmovedoras.

Un helicóptero sobrevuelan la catedral, en labores de vigilancia.
Las campanas tocan dando las siete de la tarde.

Una pareja se abraza lenta y suavemente cerca del Pórtico de la Gloria. Es un abrazo de paz, amor y bondad. Daniel sonríe y lo bendice.

Un obispo sale del Seminario y se dirige a la Catedral.

Cantan los pajarillos en el jardín que hay frente a la fachada de la Azabachería.

Y un hombre reza de rodillas con los brazos en cruz, en la Corticela, delante del altar. Y suda. Y tiembla. No sabemos cuánto tiempo lleva así, con los brazos en cruz. Aparenta tener entre 50 y 60 años. Se nota que le duelen los brazos. Pero se intuye un dolor mucho más fuerte y más profundo dentro, en el corazón o en el alma.
Reza hasta casi desmallarse.
Cuando no puede más se le bajan los brazos. Y se medio cae al suelo.
Un chico joven se acerca y le ayuda a levantarse y a sentarse en un banco.
Su rostro está mojado de sudor y de lágrimas.
Sólo él sabe su historia.

(En realidad, cada uno sabe la suya. Como la de esa otra mujer aparentemente normal que reza sentada, serena y en silencio, pensando en su amigo que lleva dos días en coma inducido, recorriendo los últimos momentos que le separan de la muerte a la que le está conduciendo un cancer)

Cada uno conoce el amor y el dolor que anida en su corazón.

 

 

 


SALOMÉ, la MADRE DE SANTIAGO

Salomé, a mai de Santiago.
Nunca entendo por qué a xente pasa por diante dela sin mirala.
Nunca entendo por qué naide lle fai caso.
Supoño que é porque case naide sabe que esta escultura representa á mai do Apóstolo

 

 


EL SEPULCRO

 

 

 

 

(página en construcción, como todo en esta vida...)

 

Viaje de vuelta:

Adoro los trenes viejos
Porque el aire acondicionado no te congela
Porque no te asignan asiento y puedes sentarte donde te apetece
Porque no te ponen película y puedes hablar con los otros viajeros
Porque van despacio y te da tiempo de hacer amistades
Porque la gente que viaja en ellos no lleva los cascos puestos, tapando sus oídos (y no sé por qué, la verdad)"
Porque la gente considera que son incómodos y anticuados y casi nadie viaja en ellos. Y por eso van casi vacíos y te heces amigo de todos los que van en tu vagón (que son cinco o siete)
Porque el revisor es un señor campechano y relajado que apunta a sus pasajeros en una hoja de papel y sabe dónde se tiene que bajar cada uno, y si se queda dormido le avisa y le despierta
Porque no llevan cafetería tienes que comerte tu bocata. Y puedes compartir con tus compañeros de vagón tu tableta de chocolate
Porque al pasar lentamente al lado de un río puedes ver cómo nadan los patos o como saltan las truchas
Adoro los trenes viejos porque me devuelven al territorio feliz de la infancia
(Venía feliz en mi tren viejo
Y fue llegar a Ourense y hacer el transbordo a un tren moderno y ver a la gente enojada, protestando y gritando porque el tren nuevo traía un poco de retraso y porque hacía calor en el andén
Un andén que estaba lleno de móviles y de auriculares.
Solo una avispa despistada ponía un poco de sentido común en aquel avispero de modernidad, ronroneando y descolocando a muchos tecnomodernos que no sabían a quien reclamar. ¿Es Renfe o el ayuntamiento el encargado de cuidar las avispas ??)

 

Sensaciones:

Abrir los ojos cada mañana para ver el mundo como si acabara de nacer.
Y reconstruir cada día las alas para volar por cielos nuevos y distintos.
Pero siempre, siempre, siempre: sentirse vivo.

 

Caminar durante ocho días desde Burgos a León por los anchos campos de Castilla me ha agudizado los cinco sentidos.
Vista: hoy veo todo como si el mundo acabará de nacer. Y en el pueblo de siempre veo muchas cosas que llevan ahí años y en las que nunca me había fijado antes.
Olfato: qué bien huele la ropa del Camino después de lavarla en la lavadora de casa.
Gusto: la empanada, la ensaladilla, ¡las judías!, el pescado, ... ¡qué rica está la comida de casa!!!!!
Tacto: la ducha, ufff, la ducha grande y espaciosa con su mampara con su agua abundante cayendo sobre la piel durante un tiempo que deja de ser tiempo. Y luego secarse con una toalla enorme.
Y luego el mar: el agua limpia a una temperatura perfecta, en una playa sin gente, cerrando los ojos, y sintiendo el baile del mar (la mar) inmenso acariciando mi piel.
Oido: el silencio, el suave sonido del viento al mover las hojas de los árboles, y sobre todo el sonido profundo y misterioso del mar lleno de sensaciones y recuerdos.
Y mil cosas más que no cuento porque lo más importante es siempre lo que queda sin contar.

 

 

Hola Amig@... déjate acariciar por la magia del Camino...


"I came to find God in me. And now I find Him everywhere. I have to bring this back to my daily life, where I actually live now. "Cami" means "God" in Japanese" (Wrenn)

"Caminar es besar la tierra con los pies" (Juan)


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