| Galicias.com/cs: Los Caminos de Santiago |
"... pero, en calquier caso, ¡el Camino de Santiago existe! y en él se encuentra la magia, el espíritu y la simiente de un mundo nuevo, más humano, mejor y diferente". (Juan)
"Este universo
é obra dun Deus;
pero os camiños son dos meus avós.
Meu camiñante, andar é sagrado:
pisas e bícate quen xa morreu".
(Xesús Ferro)
CARTAS DE PEREGRINOS (FRAGMENTOS)
I
"Bienvenido, Juan!. ¡Qué alegría volver a saber de ti!.
¿Sabes?. Ayer estaba un poco pachucha: una amigdalitis por beber agua demasiado fría. Me tomé un Frenadol, me metí en cama pero no conseguía dormir. Así que me fui al estudio, conecté el ordenador, entré en galicias.com y oh, cielos… que Juan ya está de vuelta con unas fotos preciosas y con un relato que me transporta al año 93, mi primera incursión en el Camino de Santiago y de la que tengo las experiencias más humanas. Fue una gratísima sorpresa descubrir que todavía se respira esa solidaridad entre caminantes y esa hospitalidad de los lugareños. Me empecé a sentir muy bien, el dolor de cabeza se fue borrando y volví a acostarme soñando con la magia del Camino. Gracias, gracias, gracias, Juan. Tu relato es un bálsamo para el corazón e incluso para el resfriado…
¡Qué bonito es el Camino!."
(Elena)
II
Acabo de leer tu mensaje ... y he sentido como mi corazón y mi autoestima crecían... En mi cara se dibujó una sonrisa serena, suave, duradera...
Gracias por ser tan cariñosa.
Pocas personas consiguen hacer del correo electrónico un medio de comunicación humano... Y tú lo consigues...
Acabo de volver del Camino... y por eso escribo de esta manera... Todavía siento dentro la libertad que me permite decir lo que me apetece sin reparar en convencionalismos... sin pensar si será o no será políticamente correcto...El Camino me gusta... por mil cosas...
Porque me siento libre...
Porque me encanta encontrarme con gentes de países, idiomas y culturas diferentes...
Porque me agrada conocer pueblos, paisajes, lugares... despacio, a fondo, caminando...
Porque me gusta: sentir, vivir y compartir la solidaridad... regalar sonrisas... que me sonrían... que me hablen... que me digan buenos días... que me desen buen camino.... y hacerlo yo también...
Porque respiro aire puro.
Porque me siento unido a la tierra y a la historia.
Porque me gusta vivir con pocas cosas.
Porque en el Camino lo que cuenta no es el tener sino el ser: allí no importa tu coche, tu piso, tu... sino que lo que importa son tus pies, tu corazón, tu cabeza, tu sonrisa... tus palabras... tu capacidad de dar y de recibir... Allí eres tu y sólo tu... y nadie te pregunta por lo que tienes o dejas de tener en la vida ordinaria...
El Camino me gusta también por su frescura, por su espontaneidad y porque en él reina la improvisación...
Me gusta también por la espirituralidad que en él encuentro y vivo...
El Camino me gusta por la hospitalidad de las gentes de los pequeños pueblos por los que se pasa. Y porque me enseña a descubrir el valor de un vaso de agua, de una manzana, de una ducha, de una tirita...
El Camino me gusta porque me hace bien, porque me llena de energía y de fuerza, porque en él percibo como el sufrimiento físico purifica mi alma y como la felicidad la hace crecer...
(Juan)
...
III
Tu mail expresa exactamente el auténtico espíritu del Camino.
Yo sólo lo hice dos veces: en el 93 y en el 2004. La primera vez, desde Astorga a Santiago en 10 días. Fue maravilloso, inolvidable. La gente de los pueblos nos salía al paso para ofrecernos agua, manzanas, café…y siempre había un “buen camino” en los labios de habitantes y de peregrinos. Los móviles eran un lujo y, a partir de las 8 de la tarde, hacíamos cola en aquellas históricas cabinas acristaladas para llamar a casa.
Entonces tampoco había la infraestructura que hoy se ve en el Camino Francés. Desayunábamos y comíamos de bocata y la cena, si había dónde, la tomábamos caliente y de plato, porque no todos los albergues tenían cocina ni todos los pueblos bar o restaurante. Incluso una noche, llegamos muy confiados a un pueblecito en el que creíamos que habría algún bar para cenar y toma…ni el primero…ni siquiera una tiendecilla de ultramarinos. Nada!. Estábamos muertos de hambre, pero lo más curioso es que en el albergue había media docena de peregrinos en las mismas circunstancias. Al final, acabamos compartiendo no más de 200 gr de pan “a palo seco” entre 9 personas, jajaja…La mañana siguiente hicimos 8 km. en ayunas hasta poder llevar algo a la boca, ahhhh…con lo mal que llevo yo lo de no desayunar…
Pero la ilusión siempre nos acompañaba.
Recuerdo un alemán de Colonia que se había tomado un año sabático y venía en una bici muuuuuuy viejecita desde su ciudad. Pensaba, una vez terminado el Camino, seguir hasta Cabo Verde. En Colonia parece ser que trabajaba como cocinero. Así que le propusimos un trato: como él llegaba antes que nosotros al albergue, preparaba la cena para los cuatro (nosotros éramos 3) y, a cambio, nosotros poníamos el dinero para que comprase los ingredientes, sin que él tuviese que gastar nada. Era extraordinariamente culto y hablaba varios idiomas, entre ellos español. La verdad, un tipo agradable. Pero, tras la segunda cena que nos preparó, desapareció sin dejar rastro y con un bote de 6000 pelas de las de entonces, en fin…Le fuimos dejando notas por todos los albergues y preguntando por él, más que nada por si le había pasado algo, pero nadie lo volvió a ver…
Por la zona del Cebreiro recuerdo también a un señor brasileiro alto, delgadito, de setenta y muchos años. Caminaba muy despacito y sólo llevaba lo puesto y una toalla cubriéndole los hombros (la que usaba para ducharse). Lo adelantamos a buen paso pero tuvimos que pararnos varias veces porque el calor era abrasador. Siempre nos alcanzaba. Y cuando llegamos al albergue, ¡ya estaba duchado y descansando!.
También me tocó hacer de intérprete en alguna ocasión. Pero la más simpática, con un belga que tenía las piernas doloridas y destrozadas de varices sangrantes y que, pese a ello, quería seguir (edad también superior a setenta). Fue por la zona de Arzúa. Esa mañana mis colegas me llevaban una ventaja de unos 2 km. Llovía. Yo ya acumulaba cinco tendinitis, palabrita. Que se me conocía en el Camino como “la pelirroja de las cinco tendinitis”. Sinceramente, se me caían las lágrimas con el dolor (los dos tobillos, las dos rodillas y la muñeca derecha). De repente, se para un todoterreno de la Guardia Civil a mi altura y me preguntan si me encuentro mal. Ven el panorama y se ofrecen para llevarme a un Centro de Salud. Yo, toda digna y terca como una mula: “que no, muchas gracias, que esto no es nada…”. Visto lo cual, me obligan a subir, identificarme y allá aparezco en el Centro de Salud porteada literalmente por dos guardias en volandas…pa verlo, jajajaja.
Total, que me dejan en la Sala de Espera y allí estaba el señor belga. Como los dos éramos peregrinos, estuvimos charlando hasta que me llamaron de la consulta. Al salir, le tocaba a él y el médico sólo hablaba inglés y español y él sólo francés. Así que les fui a echar un cable. El caso es que a mí me permitieron seguir el Camino, eso sí, con los pies vendados, pero a él, no. Total, que nos siguió en coche haciendo las mismas etapas que nosotros hasta llegar a Santiago. Él también se negaba a abandonar.
Todos los que hicimos el Camino hemos experimentado esa fuerza, esa magia. Y todos nos preguntamos alguna vez de dónde procede. Quizás lo más razonable sea una convergencia de factores como tú apuntas: aire puro, esfuerzo, días en los que nos despojamos de todo lo supérfluo y en los que hay tiempo para la introspección y para llegar a lo más auténtico de nosotros mismos.
×××
La segunda vez, fue en el 2004 y de febrero a diciembre, desde Trabadelo (León) a Compostela, terminando en Castellum Honesti (Catoira), por donde la tradición sitúa la entrada del Apostol en Galicia, para acabar viendo la puesta de sol en la Illa de Arousa. Via Auria tenía 3 añitos y una infancia un poquito difícil. Se nos ocurrió organizar el Camino de Santiago por etapas y con autobús de ida y vuelta en la misma jornada. Hasta entonces teníamos un solo autobús pero, de repente subió a dos con 110 plazas fijas y una lista de espera que llegó a ser de hasta cuarenta personas. La idea era que alguna gente no puede permitirse el lujo de pasar varios días seguidos fuera de casa y/o del trabajo y, con este sistema, podía hacerlo. Fue muy bonito pero, claro, distinto. Los tiempos habían cambiado y las circunstancias eran diferentes.
Para mí, El Camino es, sin duda, una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido y tendré en la vida. Y, en parte, el germen de lo que hoy es Viaauria y, germen que alguien con una gran sensibilidad como la tuya ha sabido ver en esta familia que hoy forma y reúne a tanta buena gente con tanta alegría por estos encantadores senderos de nuestra tierra...
(Elena)
...
IV
Estimado peregrino:
Con
mi esposa ya hemos recorrido el Camino Francés desde Sait Jean de Pied
de Port, en realidad a partir de nuestra ciudad de Grenoble (sur-este de Lyon,
en los Alpes), y el Camino del Norte entre Santander y Fisterra. Su sitio web
con las fotos nos recuerda momentos de gracia del año 2005. El objeto
de mi mensaje es de darle felicitaciones calurosisimas por el placer y la emocion
que se encontran en las paginas, las citaciones que dan su sentido espiritual
a la
peregrinacion y el deseo de comunicarlo.
Muchisimas gracias
(Jean-Louis y Marie)
V
"...Ya hemos visto tu página con las preciosas fotos y el hermoso comentario, tan sensible y bonito. Mi marido y yo hemos recordado todos los días de esta semana cada momento del Camino. ¡Qué bien lo pasamos! Fue la mejor experiencia de mi vida con gente tan encantadora y sin un momento de tensión o de malas vibraciones. Tengo muchísimas ganas de repetirlo..."
(Isi)
VI
"...A verdade é que foron uns días moi bonitos. Sentímonos moi ben. E todo foi "alegría e xúbilo". E todos nos sentimos sorprendidos ... e topamos no Camiño moito máis do que pensabamos atopar... O Camiño sempre sorprende. E esta é unha das razóns da súa maxia.
E non sigo porque eu son un namorado do Camiño e pasaríame media noite falando do tema... pero non quero cansarte en exceso..."
(Juan)
VII
"...e que perdamos, se ten que ser, as uñas, pero nunca o humor...."
(Mar)
VIII
"...
o CAMIÑO, de Santiago a Fisterra... para poder mirar e admirar como se
apaga o sol no mar...
E o mellor
que vos podo desexar a todos por esta datas é o que se di en Padroso:
¡HAXA PAZ E COZA O FORNO!...
IX
"...coas túas palabras a paz medra e o forno cheira a pan recen cocido...."
(Modesto Hermida)
X
" Xoán:
Hai un vello dito que dí "vale máis tarde que nunca".
Inda que a veces son moi lento procuro non esquecer os encargos dos bos amigos.
E por elo, envíoche este texto para que
si che parece adecuado o publiques na tua amada sección do Camiño...."
A TRAVÉS DA NATUREZA E PAISAXE DO CAMIÑO
Que un poida, durante uns días, atoparse
consigo mesmo, convivir e compartir o Camiño con un grupo de benqueridos
amigos que aman a nosa terra, é de por si unha acougante e fonda vivencia.
Pero a mais, como pintor paisaxista e con predilección pola natureza do mundo rural de Galicia, non me é doado prescindir desta condición, e por iso amplos traxectos do meu percorrido polo Camiño ía pintando sen ter a man lenzo, pinceis ou espátula. Pintaba na miña mente estimulado pola máxica, ampla e variada fermosura que xurdía nos múltiples recunchos, ou nas espléndidas panorámicas que se abrían sobre os vales, ríos e as vellas e gastadas montañas que no tramo dende o Cebreiro ata Santiago se amosában ante a miña retina.
Ao longo do noso camiñar por fragas, soutos, chairas e praderías iamos percorrendo estreitos sendeiros, vereas e corredoiras, cada cal ca súa variada cor terra, moitos anacos de chan mostrábanse cubertos por un denso manto ocre de follas de carballo ou de castiñeira deixadas alí pola outonada.
Sentíame abraiado por un conxunto de múltiples atmosferas, formas, cores, arrecendos e variadas sensacións, impregnándome fondamente nesta época do ano, pois era a fin do inverno e transición á primavera. Fermosos son os contrastes entre amplos anacos nos que predominan as cores neutras, sobrias e invernais e os espallados golpes de cor amarela das toxeiras, rosaviolácea da uz, branca dos primeiros frutais en fror, amarela limón da fror das navizas, vermella viva das camelias.
A luz cambiante é o eixo que agarima e muda todos e cada un dos elementos que integran a paisaxe, dende o amencer ata a anoitecida. Cando a luz é lánguida, desaparecen os fortes contrastes luz-sombra e a paisaxe queda sumida nun xeito de serenidade que é máis patente se a celaxe é predominantemente gris. Os días de luz aberta, ou con ceos azulados, é doado contemplar as veladuras tanto mais fermosas canto máis estiremos a nosa mirada cara o horizonte.
Nunha ollada máis pausada, aprécianse os infinitos tons e matices verdes das múltiples especies arbustivas coma as xestas, toxos, uceiras, etc, e tamén das variedades arbóreas tan abondosas en Galicia como o robusto carballo común e o seu irmán menor o cerquiño, o nobre e macizo castiñeiro con exemplares centenarios de troncos cheos de caracochas, loureiros, faias, nogueiras e acivros, sen esquecer os eucaliptos e piñeiros tan presentes en amplas superficies. Mais, abeirando un río xorden na súa ribeira outras novas especies como salgueiros, bidueiros, chopos (lamigueiros) e ameneiros.
Pero a mais fonda embriaguez xurdiume o día que todo este paisaxe multiforme e multicor amenceu somerxido na maxia atmosférica da brétema e a néboa. Amosábase alí a mais fermosa gama cromática de gris.
E na camiñada, pasiño a pasiño, seguía pintando…na miña mente.
(Xosé García Albeos)
XI
"Benquerido
Juan:
Mándoche o texto que leu Susi despois do
xantar no adro dunha igrexa un dos primeiros días. Non lembro o lugar.
Forma parte dun texto que escribín en 1993
para aquela magnífica iniciativa de Pepe que realizou a Empresa Castromil,
dos 'Contos do Castromil'.
Expresa a miña idea do camiño, tal
como aprendín a sentilo dende unha conferencia inesquecible de Filgueira
Valverde en Compostela. Coido que disto xa falamos mentres camiñabamos.
......
Os papiros do Medulio
A Caeira 17 de maio de 1993
D. Ramón Castromil
Santiago de Compostela
.............................
Papiro 10
Chegaron os vixías e dixeron que os romanos, ameazando con máis lume nas nosas devesas, levaran pola noite vinte eguas, das que empreñan do aire e paren crías que viven tres cucos; e que levaran a mais dúas mozas do castro de Avobriga; e que estes piden á Asemblea que se ataque en tempo; e que o Fillo rapado da Loba cavaba sen descanso un rego grande coma un río; e que, sen reverencia ás almiñas, xa cortaran os camiños onde empeza a Costa do Lodeiro e tamén na do Vendaval. Estando eles nestas falas, eu erguinme e iniciei a cántiga do camiño, e todos corearon a estrofa final con santa indignación.
Este universo é obra
dun Deus;
pero os camiños son dos meus avós.
Meu camiñante, andar é sagrado:
pisas e bícate quen xa morreu.
En cada treito alentan almiñas
que traballaron pensando en nós,
que o asentaron con moito esforzo,
ou que o abriron pasando por el.
Sinte o cariño nas plantas
dos pés.
Porque as almiñas deixáronche amantes,
pra alumearen a noite en que vives,
vida, palabra, vieiros e fe.
Meu camiñante, vivir
é misterio.
Anda e terás liberdade e luz.
Anda, camiña, escoita o silencio:
montes e vales xa falan pra ti
Anda, camiña, respira coa Terra.
Ti es consorte do Sol, da andoriña.
¿Que hai detrás do misterio da vida?
Non hai resposta mellor có solpor.
Tralo ronsel que deixaba o Sol,
paso a pasiño veu vindo a xente;
crente ou curiosa, chegou a esta terra,
Porta do Mar, par do Niño do Sol .
Africa, Troia, o Rhin, o Danubio
viñeron mirar se o Sol non morría.
Dorme tranquilo, arrólao o mar:
este é o ouro das nosas mazás .
"Dorme, non morre "
- volveron cantando -
"nós durmiremos, se somos coma el
limpos e xustos, brillantes, audaces.
Nunca pra nós será triste o solpor".
¡Loba romana, outro ouro
buscabas!
É un metal o que enfeita o teu corpo.
A poesía é adorno da alma.
Só para ti foi un chasco chegar.
¡Mala cegueira a quen
cegue os camiños!
¡Que un mal agoiro lle boure no coiro!
¡Ende morrendo, que lobos o coman!
¡Nunca el chegue ó Niño do Sol!"
............................
(Xesús Ferro)
"O que converte a vida nunha bendición non é facer o que nos gusta, senón que nos guste o que facemos" (GOETHE)
"No me resigno a que, cuando yo muera, siga el mundo como si yo no hubiera vivido" (Pedro Arrupe)
Engadir galicias.com a Favoritos
Benvid@, estás na túa casa