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"... pero, en calquier caso, ¡el Camino de Santiago existe! y en él se encuentra la magia, el espíritu y la simiente de un mundo nuevo, más humano, mejor y diferente". (Juan)

 

"Este universo é obra dun Deus;
pero os camiños son dos meus avós.
Meu camiñante, andar é sagrado:
pisas e bícate quen xa morreu".

(Xesús Ferro)

 

CARTAS DE PEREGRINOS (FRAGMENTOS)

 

I

     "Bienvenido, Juan!. ¡Qué alegría volver a saber de ti!.

     ¿Sabes?. Ayer estaba un poco pachucha: una amigdalitis por beber agua demasiado fría. Me tomé un Frenadol, me metí en cama pero no conseguía dormir. Así que me fui al estudio, conecté el ordenador, entré en galicias.com y oh, cielos… que Juan ya está de vuelta con unas fotos preciosas y con un relato que me transporta al año 93, mi primera incursión en el Camino de Santiago y de la que tengo las experiencias más humanas. Fue una gratísima sorpresa descubrir que todavía se respira esa solidaridad entre caminantes y esa hospitalidad de los lugareños. Me empecé a sentir muy bien, el dolor de cabeza se fue borrando y volví a acostarme soñando con la magia del Camino. Gracias, gracias, gracias, Juan. Tu relato es un bálsamo para el corazón e incluso para el resfriado…

     ¡Qué bonito es el Camino!."

(Elena)

 

II

     Acabo de leer tu mensaje ... y he sentido como mi corazón y mi autoestima crecían... En mi cara se dibujó una sonrisa serena, suave, duradera...

     Gracias por ser tan cariñosa.

     Pocas personas consiguen hacer del correo electrónico un medio de comunicación humano... Y tú lo consigues...

     Acabo de volver del Camino... y por eso escribo de esta manera... Todavía siento dentro la libertad que me permite decir lo que me apetece sin reparar en convencionalismos... sin pensar si será o no será políticamente correcto...

     El Camino me gusta... por mil cosas...

     Porque me siento libre...

     Porque me encanta encontrarme con gentes de países, idiomas y culturas diferentes...

     Porque me agrada conocer pueblos, paisajes, lugares... despacio, a fondo, caminando...

     Porque me gusta: sentir, vivir y compartir la solidaridad... regalar sonrisas... que me sonrían... que me hablen... que me digan buenos días... que me desen buen camino.... y hacerlo yo también...

     Porque respiro aire puro.

     Porque me siento unido a la tierra y a la historia.

     Porque me gusta vivir con pocas cosas.

     Porque en el Camino lo que cuenta no es el tener sino el ser: allí no importa tu coche, tu piso, tu... sino que lo que importa son tus pies, tu corazón, tu cabeza, tu sonrisa... tus palabras... tu capacidad de dar y de recibir... Allí eres tu y sólo tu... y nadie te pregunta por lo que tienes o dejas de tener en la vida ordinaria...

     El Camino me gusta también por su frescura, por su espontaneidad y porque en él reina la improvisación...

     Me gusta también por la espirituralidad que en él encuentro y vivo...

     El Camino me gusta por la hospitalidad de las gentes de los pequeños pueblos por los que se pasa. Y porque me enseña a descubrir el valor de un vaso de agua, de una manzana, de una ducha, de una tirita...

     El Camino me gusta porque me hace bien, porque me llena de energía y de fuerza, porque en él percibo como el sufrimiento físico purifica mi alma y como la felicidad la hace crecer...

(Juan)

...

 

III

     Tu mail expresa exactamente el auténtico espíritu del Camino.

     Yo sólo lo hice dos veces: en el 93 y en el 2004. La primera vez, desde Astorga a Santiago en 10 días. Fue maravilloso, inolvidable. La gente de los pueblos nos salía al paso para ofrecernos agua, manzanas, café…y siempre había un “buen camino” en los labios de habitantes y de peregrinos. Los móviles eran un lujo y, a partir de las 8 de la tarde, hacíamos cola en aquellas históricas cabinas acristaladas para llamar a casa.

     Entonces tampoco había la infraestructura que hoy se ve en el Camino Francés. Desayunábamos y comíamos de bocata y la cena, si había dónde, la tomábamos caliente y de plato, porque no todos los albergues tenían cocina ni todos los pueblos bar o restaurante. Incluso una noche, llegamos muy confiados a un pueblecito en el que creíamos que habría algún bar para cenar y toma…ni el primero…ni siquiera una tiendecilla de ultramarinos. Nada!. Estábamos muertos de hambre, pero lo más curioso es que en el albergue había media docena de peregrinos en las mismas circunstancias. Al final, acabamos compartiendo no más de 200 gr de pan “a palo seco” entre 9 personas, jajaja…La mañana siguiente hicimos 8 km. en ayunas hasta poder llevar algo a la boca, ahhhh…con lo mal que llevo yo lo de no desayunar…

     Pero la ilusión siempre nos acompañaba.

     Recuerdo un alemán de Colonia que se había tomado un año sabático y venía en una bici muuuuuuy viejecita desde su ciudad. Pensaba, una vez terminado el Camino, seguir hasta Cabo Verde. En Colonia parece ser que trabajaba como cocinero. Así que le propusimos un trato: como él llegaba antes que nosotros al albergue, preparaba la cena para los cuatro (nosotros éramos 3) y, a cambio, nosotros poníamos el dinero para que comprase los ingredientes, sin que él tuviese que gastar nada. Era extraordinariamente culto y hablaba varios idiomas, entre ellos español. La verdad, un tipo agradable. Pero, tras la segunda cena que nos preparó, desapareció sin dejar rastro y con un bote de 6000 pelas de las de entonces, en fin…Le fuimos dejando notas por todos los albergues y preguntando por él, más que nada por si le había pasado algo, pero nadie lo volvió a ver…

     Por la zona del Cebreiro recuerdo también a un señor brasileiro alto, delgadito, de setenta y muchos años. Caminaba muy despacito y sólo llevaba lo puesto y una toalla cubriéndole los hombros (la que usaba para ducharse). Lo adelantamos a buen paso pero tuvimos que pararnos varias veces porque el calor era abrasador. Siempre nos alcanzaba. Y cuando llegamos al albergue, ¡ya estaba duchado y descansando!.

     También me tocó hacer de intérprete en alguna ocasión. Pero la más simpática, con un belga que tenía las piernas doloridas y destrozadas de varices sangrantes y que, pese a ello, quería seguir (edad también superior a setenta). Fue por la zona de Arzúa. Esa mañana mis colegas me llevaban una ventaja de unos 2 km. Llovía. Yo ya acumulaba cinco tendinitis, palabrita. Que se me conocía en el Camino como “la pelirroja de las cinco tendinitis”. Sinceramente, se me caían las lágrimas con el dolor (los dos tobillos, las dos rodillas y la muñeca derecha). De repente, se para un todoterreno de la Guardia Civil a mi altura y me preguntan si me encuentro mal. Ven el panorama y se ofrecen para llevarme a un Centro de Salud. Yo, toda digna y terca como una mula: “que no, muchas gracias, que esto no es nada…”. Visto lo cual, me obligan a subir, identificarme y allá aparezco en el Centro de Salud porteada literalmente por dos guardias en volandas…pa verlo, jajajaja.

     Total, que me dejan en la Sala de Espera y allí estaba el señor belga. Como los dos éramos peregrinos, estuvimos charlando hasta que me llamaron de la consulta. Al salir, le tocaba a él y el médico sólo hablaba inglés y español y él sólo francés. Así que les fui a echar un cable. El caso es que a mí me permitieron seguir el Camino, eso sí, con los pies vendados, pero a él, no. Total, que nos siguió en coche haciendo las mismas etapas que nosotros hasta llegar a Santiago. Él también se negaba a abandonar.

     Todos los que hicimos el Camino hemos experimentado esa fuerza, esa magia. Y todos nos preguntamos alguna vez de dónde procede. Quizás lo más razonable sea una convergencia de factores como tú apuntas: aire puro, esfuerzo, días en los que nos despojamos de todo lo supérfluo y en los que hay tiempo para la introspección y para llegar a lo más auténtico de nosotros mismos.

×××

     La segunda vez, fue en el 2004 y de febrero a diciembre, desde Trabadelo (León) a Compostela, terminando en Castellum Honesti (Catoira), por donde la tradición sitúa la entrada del Apostol en Galicia, para acabar viendo la puesta de sol en la Illa de Arousa. Via Auria tenía 3 añitos y una infancia un poquito difícil. Se nos ocurrió organizar el Camino de Santiago por etapas y con autobús de ida y vuelta en la misma jornada. Hasta entonces teníamos un solo autobús pero, de repente subió a dos con 110 plazas fijas y una lista de espera que llegó a ser de hasta cuarenta personas. La idea era que alguna gente no puede permitirse el lujo de pasar varios días seguidos fuera de casa y/o del trabajo y, con este sistema, podía hacerlo. Fue muy bonito pero, claro, distinto. Los tiempos habían cambiado y las circunstancias eran diferentes.

     Para mí, El Camino es, sin duda, una de las experiencias más enriquecedoras que he tenido y tendré en la vida. Y, en parte, el germen de lo que hoy es Viaauria y, germen que alguien con una gran sensibilidad como la tuya ha sabido ver en esta familia que hoy forma y reúne a tanta buena gente con tanta alegría por estos encantadores senderos de nuestra tierra...

(Elena)

...

 

IV

     Estimado peregrino:

     Con mi esposa ya hemos recorrido el Camino Francés desde Sait Jean de Pied de Port, en realidad a partir de nuestra ciudad de Grenoble (sur-este de Lyon, en los Alpes), y el Camino del Norte entre Santander y Fisterra. Su sitio web con las fotos nos recuerda momentos de gracia del año 2005. El objeto de mi mensaje es de darle felicitaciones calurosisimas por el placer y la emocion que se encontran en las paginas, las citaciones que dan su sentido espiritual a la
peregrinacion y el deseo de comunicarlo.

Muchisimas gracias

(Jean-Louis y Marie)

 

V

     "...Ya hemos visto tu página con las preciosas fotos y el hermoso comentario, tan sensible y bonito. Mi marido y yo hemos recordado todos los días de esta semana cada momento del Camino. ¡Qué bien lo pasamos! Fue la mejor experiencia de mi vida con gente tan encantadora y sin un momento de tensión o de malas vibraciones. Tengo muchísimas ganas de repetirlo..."

(Isi)

 

VI

     "...A verdade é que foron uns días moi bonitos. Sentímonos moi ben. E todo foi "alegría e xúbilo". E todos nos sentimos sorprendidos ... e topamos no Camiño moito máis do que pensabamos atopar... O Camiño sempre sorprende. E esta é unha das razóns da súa maxia.

     E non sigo porque eu son un namorado do Camiño e pasaríame media noite falando do tema... pero non quero cansarte en exceso..."

(Juan)


VII

     "...e que perdamos, se ten que ser, as uñas, pero nunca o humor...."

(Mar)

VIII

     "... o CAMIÑO, de Santiago a Fisterra... para poder mirar e admirar como se apaga o sol no mar...
     
E o mellor que vos podo desexar a todos por esta datas é o que se di en Padroso:
                 ¡HAXA PAZ E COZA O FORNO!...

(Bieito)

IX

     "...coas túas palabras a paz medra e o forno cheira a pan recen cocido...."

(Modesto Hermida)

 

X

    " Xoán:
              Hai un vello dito que dí "vale máis tarde que nunca". Inda que a veces son moi lento procuro non esquecer os encargos dos bos amigos.
      E por elo, envíoche este texto para que si che parece adecuado o publiques na tua amada sección do Camiño...."

     A TRAVÉS DA NATUREZA E PAISAXE DO CAMIÑO


     Que un poida, durante uns días, atoparse consigo mesmo, convivir e compartir o Camiño con un grupo de benqueridos amigos que aman a nosa terra, é de por si unha acougante e fonda vivencia.

     Pero a mais, como pintor paisaxista e con predilección pola natureza do mundo rural de Galicia, non me é doado prescindir desta condición, e por iso amplos traxectos do meu percorrido polo Camiño ía pintando sen ter a man lenzo, pinceis ou espátula. Pintaba na miña mente estimulado pola máxica, ampla e variada fermosura que xurdía nos múltiples recunchos, ou nas espléndidas panorámicas que se abrían sobre os vales, ríos e as vellas e gastadas montañas que no tramo dende o Cebreiro ata Santiago se amosában ante a miña retina.

     Ao longo do noso camiñar por fragas, soutos, chairas e praderías iamos percorrendo estreitos sendeiros, vereas e corredoiras, cada cal ca súa variada cor terra, moitos anacos de chan mostrábanse cubertos por un denso manto ocre de follas de carballo ou de castiñeira deixadas alí pola outonada.

     Sentíame abraiado por un conxunto de múltiples atmosferas, formas, cores, arrecendos e variadas sensacións, impregnándome fondamente nesta época do ano, pois era a fin do inverno e transición á primavera. Fermosos son os contrastes entre amplos anacos nos que predominan as cores neutras, sobrias e invernais e os espallados golpes de cor amarela das toxeiras, rosaviolácea da uz, branca dos primeiros frutais en fror, amarela limón da fror das navizas, vermella viva das camelias.

     A luz cambiante é o eixo que agarima e muda todos e cada un dos elementos que integran a paisaxe, dende o amencer ata a anoitecida. Cando a luz é lánguida, desaparecen os fortes contrastes luz-sombra e a paisaxe queda sumida nun xeito de serenidade que é máis patente se a celaxe é predominantemente gris. Os días de luz aberta, ou con ceos azulados, é doado contemplar as veladuras tanto mais fermosas canto máis estiremos a nosa mirada cara o horizonte.

     Nunha ollada máis pausada, aprécianse os infinitos tons e matices verdes das múltiples especies arbustivas coma as xestas, toxos, uceiras, etc, e tamén das variedades arbóreas tan abondosas en Galicia como o robusto carballo común e o seu irmán menor o cerquiño, o nobre e macizo castiñeiro con exemplares centenarios de troncos cheos de caracochas, loureiros, faias, nogueiras e acivros, sen esquecer os eucaliptos e piñeiros tan presentes en amplas superficies. Mais, abeirando un río xorden na súa ribeira outras novas especies como salgueiros, bidueiros, chopos (lamigueiros) e ameneiros.

     Pero a mais fonda embriaguez xurdiume o día que todo este paisaxe multiforme e multicor amenceu somerxido na maxia atmosférica da brétema e a néboa. Amosábase alí a mais fermosa gama cromática de gris.

     E na camiñada, pasiño a pasiño, seguía pintando…na miña mente.


(Xosé García Albeos)

XI

 

     "Benquerido Juan:
     Mándoche o texto que leu Susi despois do xantar no adro dunha igrexa un dos primeiros días. Non lembro o lugar.
     Forma parte dun texto que escribín en 1993 para aquela magnífica iniciativa de Pepe que realizou a Empresa Castromil, dos 'Contos do Castromil'.
     Expresa a miña idea do camiño, tal como aprendín a sentilo dende unha conferencia inesquecible de Filgueira Valverde en Compostela. Coido que disto xa falamos mentres camiñabamos. .....

 

 

Os papiros do Medulio
A Caeira 17 de maio de 1993
D. Ramón Castromil
Santiago de Compostela


.............................


Papiro 10
Chegaron os vixías e dixeron que os romanos, ameazando con máis lume nas nosas devesas, levaran pola noite vinte eguas, das que empreñan do aire e paren crías que viven tres cucos; e que levaran a mais dúas mozas do castro de Avobriga; e que estes piden á Asemblea que se ataque en tempo; e que o Fillo rapado da Loba cavaba sen descanso un rego grande coma un río; e que, sen reverencia ás almiñas, xa cortaran os camiños onde empeza a Costa do Lodeiro e tamén na do Vendaval. Estando eles nestas falas, eu erguinme e iniciei a cántiga do camiño, e todos corearon a estrofa final con santa indignación.

 

Este universo é obra dun Deus;
pero os camiños son dos meus avós.
Meu camiñante, andar é sagrado:
pisas e bícate quen xa morreu.

En cada treito alentan almiñas
que traballaron pensando en nós,
que o asentaron con moito esforzo,
ou que o abriron pasando por el.

Sinte o cariño nas plantas dos pés.
Porque as almiñas deixáronche amantes,
pra alumearen a noite en que vives,
vida, palabra, vieiros e fe.

Meu camiñante, vivir é misterio.
Anda e terás liberdade e luz.
Anda, camiña, escoita o silencio:
montes e vales xa falan pra ti


Anda, camiña, respira coa Terra.
Ti es consorte do Sol, da andoriña.
¿Que hai detrás do misterio da vida?
Non hai resposta mellor có solpor.

Tralo ronsel que deixaba o Sol,
paso a pasiño veu vindo a xente;
crente ou curiosa, chegou a esta terra,
Porta do Mar, par do Niño do Sol .

Africa, Troia, o Rhin, o Danubio
viñeron mirar se o Sol non morría.
Dorme tranquilo, arrólao o mar:
este é o ouro das nosas mazás .

"Dorme, non morre " - volveron cantando -
"nós durmiremos, se somos coma el
limpos e xustos, brillantes, audaces.
Nunca pra nós será triste o solpor".

¡Loba romana, outro ouro buscabas!
É un metal o que enfeita o teu corpo.
A poesía é adorno da alma.
Só para ti foi un chasco chegar.

¡Mala cegueira a quen cegue os camiños!
¡Que un mal agoiro lle boure no coiro!
¡Ende morrendo, que lobos o coman!
¡Nunca el chegue ó Niño do Sol!"

............................

(Xesús Ferro)

 

XII

     "Hola Juan!
   
Espero que mantengas la misma dirección que hace 7 años, cuando fugazmente nos conocimos en una etapa del Camino de Santiago. Mi nombre es Mariano Encina y soy de Argentina. Revisando unos papeles encontré una carta que nos enviaste a mi esposa Ana y a mí en el 2001, y me dio muchas ganas de saludarte.

      Te cuento que guardo un especial recuerdo tuyo (y aunque te parezca mentira, de tu hija Carmen). Te preguntarás ¿porqué de ella?... Pues resulta que el Camino significó tanto para mí que escribí un libro que se llama "Tras los pasos del Sol" relatando la historia de mi esposa y mía y el logro de ese sueño maravilloso que significó la Peregrinación.

      Y justamente en el capítulo en que relato la subida al Alto del Perdón, cuento mi encuentro con un peregrino llamado Juan que cierta vez me había contado que su hija más pequeña le decía "Papá, tu eres muy fuerte", y parándose un poquito continuaba diciendo "porque hiciste el camino de Santiago...".

      Y es precisamente esa idea de sentirse pequeño y gigante a la vez en medio de esa inmensidad, de sentirse vivo y todopoderoso, la que inspira casi todo el relato.

     De más está decir que no te escribo para hacer publicidad barata, pero como una editorial de Galicia lo sacó a la venta hace poco, se me ocurrió que tal vez te parecía curioso formar parte de un libro sin siquiera sospecharlo!


     Desde Argentina te mando un fuerte abrazo y espero que tu familia esté muy bien!!!

     Te mando una foto nuestra, por si recordás nuestras caras. Yo sí recuerdo la tuya!!!

     Hasta siempre y Buen Camino!!!!!"

Mariano Encina

 

XIII

     ".... El amor no es aire, porque aire es la libertad, y el que ama se siente atado.
Tampoco es fuego, como pintan a la pasión destructiva que acaba en odio.
Ni metal, porque el metal es brillante y clarividente, mientras que al amor lo pintan ciego.
El amor es agua:
cede a los obstáculos materiales buscando una via accesible,
y si alguna circunstancia lo estanca,
se filtra y crea fuentes y riachuelos.
Por eso siempre encuentra un cauce, un Camino,
no siempre fácil pero siempre hermoso.
Y quien hace ese camino lo hace hacia el corazón...."

(Clara)

 

XIV

     "....como veo que estas cosas te interesan, comentarios y demás, he pensado mandarte un texto que escribí en Fisterra. Tengo que decirte que es algo personal, y me da un poco de corte, pero bueno, quiero enseñártelo, en realidad, tampoco digo mucho. Éste es:

"En Fisterra di gracias:

A mis pies, que me llevaron hasta el fin de la Tierra.
A mis tobillos –en especial a uno de ellos- que me enseñaron que todos nos podemos caer.
A mis rodillas, que me enseñaron que a menudo la cuesta arriba, aunque dura, es mejor que la cuesta abajo.
A mis piernas, que supieron quejarse con voz queda, sin exigencias.
A mi espalda, que me enseñó que el estado de ánimo pesa más que la mochila.
A mi cabeza, que no me preguntó demasiados porqués.

A Isa y a Sabi
A Javi y a Juan
A Inma y a Domingo
A Raquelina (cuánto te he echado de menos)
A Juan, a Ignacio, a Francisco, a Maripepa, a Esther, a Elisenda, a Jacinto y a Albert
A Clara y a Juan
A Almudena y a Nerea
A Daniel
A Nemo
(Al “italiano de la patata”, también)

que me enseñaron, entre otras cosas, a saber agradecer esto.

Graciñas..."

(Ana)

 

 

XV

Vinte anos camiñando...

     "Son case preto das duas da madrugada e na miña cabeza continuan a asentarse todos os acontecementos pasados nas ultimas semanas.
     Atopome ante o final do veran do 2010 e sintome neste momento como un pequeno peregrino.
     Non e moi doado de explicar, pero a cuestion e que despois de dous anos querendo facer o camiño acabo de decatarme que levo case 20 anos camiñando.
     Antonte a mañan, no meu traballo de veran de guia de turismo dun mosteiro galego, un peregrino achegouse a min como ordinariamente o levan facendo milleiros deles nos ultimos meses.
     Despois de estar a falar con el durante un pequeno intre e selar a sua credencial de pregrino, despuxose a continuar o seu camiño cara o pqueno pobo de Castro Dozon que se atopa a escasos nove kilometros de Oseira.
     Nun primeiro intre todo trancurriu con normalidade, pero o suceso que motiva este texto produciuse xusto no momento da sua saida.
     Cando o noso viaxeiro saia polo limair da porta, despediuse de min cun "Adeus e grazas" o cal lle respondin "bo camiño". Enton o noso sabio peregrino rapidamente e sen pensalo respondeu cun sorriso dicindo "Bo camiño Rubén"...
     A sua muller ollou silandeira estas ultimas verbas agardando a rectificacion do seu marido, (eu como guia de turismo non estaba facendo nin fixen nunca o camiño) pero esta non se produxo senon que foi continuada por unha sonrisa complice que ratificaba o seu desexo de desexarme un bo camiño.
     As palabras "Bo camiño Ruben" seguido da sua sonrisa fixeron decatarme de que aunque ainda non tivera tempo de facer o camiño de Santiago na miña vida xa levaba preto de vinte anos camiñando".

(Rubén Rúa Prieto, 22-09-2010)

.

 

XVI

     "Al llegar a Santiago, tras recorrer cerca de 800 kilómetros, comencé a ser peregrina..." "Cuando empecé, lo que tenía en mente no se parecía ni en una milésima parte a lo que había imaginado. Cada paso me hizo madurar sin perder nunca la sonrisa sincera que tiene un niño.
     No importa todo lo que se diga del Camino, nunca será suficiente para expresar todas las sensaciones, vivencias, aventuras y agradecimiento que se presentan a cada paso".
"En el camino caminas con más alegrías que ampollas en tus pies"

(Elena, Vigo, 05-10-2010)

 

XVII

     "Querido amigo:
     …Estoy en Bielsa, en el Pirineo oscense. He venido a pasar unos días, y nos ha tocado disfrutar del otoño en todo su esplendor, con colores que en mi tierra no podemos ni imaginar. Y con lluvia, mucha lluvia…
     ...en estos momentos me siento muy afortunada, y le doy gracias a la vida por todo lo que me ha dado y me sigue dando. Una amiga mía dice que soy muy agradecida y que me conformo con poco; yo no estoy del todo de acuerdo con ella. De verdad me siento muy afortunada por muchas cosas. Por el país en el que vivo, por estar sana, por tener un trabajo que me gusta y me proporciona medios suficientes (y más que suficientes) para vivir, pro mi familia, por mis amigos, por las personas con las que entro en contacto cada día y que me aportan tantas cosas…
     Podría seguir enumerando hasta aburrirte, pero es especialmente en días como hoy cuando más soy capaz de darme cuenta de todo ello.
     Hemos hecho una ruta por una senda preciosa, con todos los colores del otoño rodeándonos, las hojas en el suelo, la temperatura perfecta… Hemos disfrutado de la fuerza del agua bajando en cascadas que aparecían en todos los rincones buscando algún río. Hemos visto águilas y quebrantahuesos. Al final de la ruta, un cañón espectacular nos ha recibido.
     Y a la vuelta nos ha acompañado una lluvia fina, que nos ha permitido caminar sin demasiada incomodidad mientras poco a poco nos envolvió la niebla. ¡Cómo no me voy a sentir agradecida! Luego ha llovido mucho, cada vez más, hasta casi diluviar… Pero ya estábamos de vuelta en el coche, calientes, sin mojarnos. ¡Y hacía tanta falta que lloviera!
     La verdad es que estos días me acuerdo mucho de la gente a la que quiero, e intento enviaros mis percepciones y el sentimiento de paz que me invade… Cuando recuerdo a alguien e intento transmitirle mi felicidad, lo siento más cerca. Es como cuando miramos la luna llena.
     Me gustaría ser capaz de guardar un poco de todo esto en un frasco y poner en la etiqueta algo así como: “Tomar una cucharada al levantarse los días normales y 2 si hay algún atisbo de melancolía”...
     Me alegra poder escribirte esta carta. Me alegra saber dónde estás después de tantos años; no suele ser habitual. Espero que tu también sepas donde estoy pase el tiempo que pase.
     Hasta la próxima carta, la próxima llamada, la próxima vez que nos veamos.
     Un fuerte abrazo.

(Bielsa, noviembre de 2011)

XVIII

     "...cuando estoy en el Camino tengo la sensación de vivir continuamente en presente, sin darle vueltas al pasado ni al futuro, disfrutanto intensamente del momento en que me encuentro". (Juan, extraído de www.galicias.com)"

     "Hola Josemy. Quizás este es el secreto del Camino. Quizás está aquí la fórmula de la "jacobeína". VIVIR EN PRESENTE.
     En la vida normal nuestra mente nos lleva volando al pasado y al futuro... Sentimos con frecuencia el dolor de errores cometidos hace tiempo... Y nos angustia a veces el miedo al futuro, preocupándonos por cosas en las que pensamos y que seguramente nunca llegarán a suceder... Pero sufrimos por el miedo a que sucedan...
Y nos olvidamos de vivir el presente...

     En cambio en el Camino... lo normal es desconectar nuestra mente... Apagar los pensamientos... Los dolores de los pies, de las rodillas, de los diversos músculos que tenemos ... hacen que tomemos conciencia de nuestro cuerpo, de sus partes... Descubrimos que existe el dedo meñique del pie izquierdo y que es fundamental... pues si llevamos en el una pequeña ampolla ese dedo se convierte en el punto más importante del universo... Y así vamos descubriendo nuestro cuerpo, sintiéndolo... y esto nos trae al presente, al aquí y ahora...
     
Lo dijo muy bien una peregrina a la que le pedí que me escirbiera un pensamiento sobre el Camino y escribió:


"NO TENGO PENSAMIENTOS. SOLO ME DUELEN LOS PIES"(Mercedes, agosto de 2009)

 

     Esta es, creo, la clave: En el Camino nos conectamos con nuestro cuerpo, y a través de nuestro cuerpo conectamos con nuestra alma, con nosotros mismos, con lo más profundo de nuestro ser... Y al estar UNIDOS a nosotros mismos nos sentimos en armonía con nosotros y con todo lo que existe, en armonía con el ser. Ya nos somos nuestra mente inquieta y desasosegada que vuela constantemente hacia el pasado y hacia el futuro llenando nuestro cerebro de pensamientos y de oscuros nubarrones... Al sentirnos unidos al ser nuestra mente se aquieta y nuestros pensamientos dejan de agobiarnos. El pasado ya no existe. El futuro no ha ellegado. El Ser es solo PRESENTE. Solo existe el aquí y el ahora.


     
Y todo esto nos ayuda a vivir en presente. Y el vivir en presente es lo que nos hace sentirnos bien, en armonía con nosotros mismos, sin la losa del dolor del pasado y sin los nubarrones oscuros del miedo al futuro. Así es como experimentamos en nuestro interior esa felicidad intensa que da el Camino..."

(Juan, 28-03-2013)

XIX

     "Querida Helena:
Gracias por escribirme. El Camino es muy importante en mi vida. Forma parte de mi yo más profundo. Y de él procede una gran parte de la energía que me acompaña a lo largo del año.
Por eso todo lo que tiene que ver con el Camino me gusta, me importa y me apasiona. Tengo la sensación de que todos los peregrinos formamos en cierto modo una gran familia, con algo en común, con algo que nos une. Por eso a un peregrino siempre lo miro de una forma diferente, con un cariño especial.

Para mi cada año el Camino es diferente. Y dentro del Camino también cada día es diferente. La gente me pregunta... y todos los años yendo al Camino ¿no te aburres?... Y la verdad es que no. No me aburro.

Me alegro de que a tí te haya servido para mejorar algunas cosillas. Todos somos complejos, con partes positivas y otras que no lo son tanto... Y muchos (no sé si todos) llevamos dentro un montón de contradicciones. El Camino, a veces, nos sirve para conocernos un poco mejor. Y eso es bueno. Una chica de Elche, que conocí en mi primer camino, hace quince años, escribió un artículo al volver a su casa, que se titulaba, EL CAMINO DE SANTIAGO: UN CAMINO HACIA EL INTERIOR DE UNO MISMO.

...

Espero y deseo de corazón que te vaya bien la vida. Y que seas cada vez más feliz. Que siembres alegría a tu alrededor... porque lo que se siembra es lo que se recoge. Y todo lo que das de algún modo vuelve a tí.

Buenas noches, Helena.

Y un abrazo muy grande. Es un placer para mi escribir este mail.

Juan. (15 de septiembre de 2015)

 

Hola Amig@... déjate acariciar por la magia del Camino...


"I came to find God in me. And now I find Him everywhere. I have to bring this back to my daily life, where I actually live now. "Cami" means "God" in Japanese" (Wrenn)

"Caminar es besar la tierra con los pies" (Juan)


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